jueves, 28 de junio de 2012

LIBERTAD DE EXPRESION II

Medios|junio 27, 2012

Las “operaciones” mediáticas, en la mira de la Presidenta

La Jefa de Estado comprometió fondos de ayuda a la Provincia y pidió que no la presionen a través de los medios. El Día se dio por aludido y transfirió la responsabilidad al gobierno provincial.
Por Germán Celesia | “Tenemos que ayudar a las provincias argentinas, el día jueves seguramente nuestro Ministro de Economía me va a elevar la propuesta de ayuda que han solicitado algunas provincias, fundamentalmente la provincia de Buenos Aires. También he visto numerosos títulos. (…) Debo decirles también que la coparticipación desde que este gobierno asumió, para la provincia de Buenos Aires y para todas las provincias, ha crecido en forma exponencial, en el caso de la provincia de Buenos Aires el 625 por ciento. Y en cuanto a la deuda, hemos condonado, hemos vuelto a refinanciar la deuda más importante, la de la provincia de Buenos Aires, de más de 27.000 millones de pesos, con 4.000 millones de quita y además plazos de gracia y tiempos a pagar a 20 o 30 años. Y vamos a seguir ayudando como lo hemos venido haciendo permanentemente a todas las provincias, pero en especial a la provincia que mayor dinero demanda, pero también tienen por favor todos que aprender a gestionar y administrar los recursos de la misma manera y con la misma responsabilidad con que lo hace la Presidenta (…) Por eso lo que deben cesar son las operaciones, porque esta Presidenta no es operable, no por lo menos políticamente”.
La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner aludió, en este tramo de su discurso de ayer, a una “operación” de los medios hegemónicos – La Nación, Clarín y en un plano de influencia limitada, El Día – para presentar al gobierno que ella preside como responsable de la insuficiencia de recursos del Estado provincial para hacer frente, de manera simultánea, al pago de sueldos y aguinaldo de los trabajadores de la órbita provincial. El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, se limitó a responder: “Estamos articulando con la Nación el pago de sueldos y aguinaldo en término. Esta es mi mayor preocupación”, según reproducen Clarín, La Nación y los medios provinciales. Sólo El Día da una respuesta directa a la advertencia por la “operación” lanzada el domingo 17. Ese día, de manera simultánea, sin apelar a fuente identificable, y colocando el tema en las tapas de sus ediciones, La Nación, Clarín y El Día responsabilizaron de antemano al gobierno nacional por la posibilidad de que el gobierno de la Provincia no pudiera pagar sueldos y aguinaldos en tiempo y forma.
Para El Día, la frase pronunciada ayer por la Presidenta respecto de la “operación” iniciada el domingo 17 “pareció también dirigida al Gobernador por el blanqueo público realizado en los últimos días por funcionarios bonaerenses acerca del auxilio financiero que necesita la Provincia para completar el pago de sueldos y aguinaldos”. Es decir, transfiere la responsabilidad al gobierno provincial por la “operación” de los medios que marcan agenda y líneas de análisis habrían sido instrumentos involuntarios. Clarín y La Nación, en cambio, no responden hoy a la Presidenta.
La personalización de la política

Clarín prefiere plantear el asunto en términos personales: “Cristina, dura con Scioli”, titula, y reproduce palabras de la presidenta: “No basta con poner la cara, hay que gestionar”, relacionándolas con Scioli.
El artículo, firmado por Leonardo Míndez, destaca que “la Presidenta no lo nombró, pero aludió al gobernador en varios pasajes del discurso”. Dice que fue la “tercera vez” que Scioli recibe un reproche presidencial pero “esta vez, al menos, Scioli no debió soportar la reprimenda de cuerpo presente. Fue alertado temprano de que el acto al que había sido invitado en la Casa Rosada había cambiado de formato y se quedó en La Plata”. Clarín obvia mencionar, sin embargo, que no fue invitado ningún gobernador, según informa, entre otros, El Día. “Estamos articulando con la Nación el pago de sueldos y aguinaldo en término. Esta es mi mayor preocupación”, reproduce el diario de lo dicho con posterioridad por el gobernador.

En nota de análisis, Ignacio Miri afirma que “la Presidenta necesita conservar el centro de la escena” y “dejó en claro quién maneja la chequera”, aunque elude destacar que se trata de fondos nacionales y no del Estado provincial. Y desde La Plata, Rodolfo Lara afirma, no obstante el anuncio presidencial: “En la Provincia no descartan desdoblar el pago del aguinaldo”. Luego dice: “¿En caso de envío del auxilio esperado, alcanzará el viernes para armar toda la operatoria? ΄Esta es mi mayor preocupación?΄, admitió Scioli ayer, luego de analizar la situación en profundidad con sus funcionarios”.

Ricardo Kirschbaum, por su parte, parece acusar a la Presidenta de querer destituir al gobernador. “Es interesante averiguar qué intenciones hay detrás de la acusación de ΄mala gestión΄ o del ΄mal desempeño΄ de Scioli. ¿Acaso están planeando algún remedio más contundente para apartar a Scioli y dejar que Mariotto administre la provincia?”, dice el editor general de Clarín. Por su parte, Eduardo Van der Kooy, en el suplemento económico del diario, afirma: “No hay dudas de que Scioli está, definitivamente, bajo el fuego de la Presidenta. El gobernador de Buenos Aires y Moyano formarían parte del imaginado complot”. El columnista también habla de “crujidos” del “modelo económico que relata Cristina y que ejecuta Moreno”.

Otra nota de Clarín se titula, a su vez: “La oposición también pide que manden la plata”, aunque sólo se expresa en ese sentido Francisco de Narváez. La nota habla, sin embargo de “fondos de coparticipación” que no están en discusión en este momento.

La Nación habla por su parte de “puja del Gobierno y la Provincia por el pago de salarios”. Según el artículo firmado por Pablo Morosi, “Cristina pidió ΄responsabilidad΄ a Scioli para manejar los fondos” y “acusó al gobernador de armar ΄operaciones de prensa΄ (…)”, en las que el diario no se incluye. En nota aparte, Carlos Pagni afirma que Sicoli “está amenazado en su supervivencia. Ayer la Presidenta lo corroboró, al atribuir los problemas de la provincia a su mala administración”. Según Pagni, “Scioli teme convertirse en un Lugo bonaerense y varios intendentes se miran en su espejo”.

Los salarios, primero

El diario El Día opta por un enfoque menos extremo en su nota principal, titulada: “Gestiones por el pago del aguinaldo en la Provincia”. Allí se dice que “la Presidenta aludió en tono crítico a la administración de los recursos bonaerenses”. Luego analiza el escenario político: “Las afirmaciones de la Presidenta se produjeron en momentos en que existe un fuerte clima de tensión entre el kirchnerismo y Scioli, luego de que el mandatario blanqueara sus aspiraciones presidenciales y se reuniera con peronistas anti K como Hugo Moyano y Roberto Lavagna. En ese contexto, Cristina salió a contestar los reclamos de fondos del sciolismo. Y si bien nunca nombró al Gobernador, hizo claramente blanco en su gestión”.

En notas aparte, “Buenos Aires, la que menos fondos recibe” , con dichos de Gustavo Marangoni, presidente del Banco Provincia, y un artículo con las declaraciones de Scioli y la no contestación oficial desde la gobernación. Adicionalmente, la confirmación del alejamiento de dos diputados de origen gremial del bloque oficialista.

El diario Hoy, en tanto, continúa doblando la apuesta en cuanto a las especulaciones políticas que realiza, todas adversas al gobierno nacional. “El dinero del aguinaldo no llega y Cristina busca intervenir la Provincia”, titula el diario de la familia Balcedo. “Prometió ayuda, pero no dio precisiones y mandará a su ministro de Economía para auditar las cuentas bonaerenses. Los plazos para hacer las liquidaciones en tiempo y forma se agotaron”, dice.
El diario habla, incorrectamente desde lo técnico, de una “posible intervención federal”, a partir de la cual “Scioli no tendrá más remedio que esclarecer la situación real de la Provincia. Ocurre que, en realidad, el ahogo económico tiene una clara motivación política como es desestabilizar al gobierno provincial, y hasta algunas mentes afiebradas ultrakirchneristas ya sueñan con Gabriel Mariotto, un Julio Cobos a la enésima potencia, haciéndose cargo del Ejecutivo provincial. El camino más rápido para conseguir este objetivo es agitar el fantasma del caos, tal como anticipó este diario en su edición de ayer, siendo una jugada muy peligrosa que, rápidamente, se le puede volver en contra”. Aparte, el diario reproduce los dichos de Sicoli y Pérez.
Infocielo agrega como elemento informativo declaraciones de José Scioli, quien “se ha transformado en un nuevo vocero de su hermano en su regreso al gobierno provincial, luego de la experiencia electoral junto a Francisco de Narváez”. El hermano del gobernador dijo: “La discusión va más allá de Scioli y Moyano, esto no da para más”
Para La Tecla, “tras la embestida, Scioli baja los decibeles” y se refiere a la “avanzada K” en su contra. Además “(Facundo) Moyano le pide la cabeza a Mariotto”. Según el portal, Moyano dijo: “Soy diputado del Frente para la Victoria y lo voy a seguir siendo, a no ser que Mariotto dé el ejemplo con su renuncia”. También: “El mejor ejemplo de que teniendo una responsabilidad institucional se puede disentir es Mariotto, que es parte del gobierno de Daniel Scioli y lo critica constantemente. Yo sigo siendo diputado del Frente para la Victoria”.

FUENTE AGEPEBA
GB

LIBERTAD DE EXPRESION

Medios|junio 27, 2012

“En Bahía Blanca se siguen escribiendo los editoriales más autoritarios de la lengua española”

Así lo afirmó el fiscal Abel Córdoba al relatar el rol del diario “La Nueva Provincia” desde la última dictadura. También hizo hincapié en la responsabilidad de la Iglesia Católica. Fue en el marco de los alegatos del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en el V Cuerpo del Ejército.

El fiscal Abel Darío Córdoba se refirió hoy al rol de instituciones de la ciudad durante la dictadura y citó al diario local “La Nueva Provincia”.
En Bahía Blanca “hasta el día de hoy se siguen escribiendo los editoriales más autoritarios de la lengua española”, dijo y recordó que hace unos días se podía leer en la tapa del diario “la subversión felizmente aniquilada”.
“Era habitual, y si uno lee los diarios de éstos años, que cada autoridad militar que asumiera pasara por la dirección del diario”, señaló en el marco de los alegatos que se llevan a cabo en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en el V Cuerpo del Ejército.
En ese sentido, el fiscal comentó que el general Acdel Vilas, del Comando en V Cuerpo del Ejército, “cuando fue pasado a retiro pasó por las oficinas de La Nueva Provincia y al otro día el diario dijo que era uno de los ejemplos del país que queremos ganar para futuras generaciones”.
El fiscal también habló sobre el caso de los trabajadores gráficos Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, empleados del diario, quienes fueron secuestrados y asesinados el 30 de junio de 1976.
“Heinrich y Loyola eran trabajadores de La Nueva Provincia, hay documentación agregada en la causa donde surge que la empresa misma informaba sus conflictos internos a los comandos militares y navales de la zona”, dijo.
Córdoba citó que está documentado y puso como ejemplo que en un informe de la Prefectura Naval se “indicaba al personal a hacer radiado de un medio de difusión fundamental, obviamente la información salía de la propia empresa”.
“Pero antes de este informe tanto Heinrich y Loyola habían sido amenazados en el V Cuerpo del Ejército, es decir convocados por un capitán del Ejército y amenazados para que `se dejen de joder´, ese era el planteo constante y textual que les hacían”, agregó el fiscal.
Además, comentó que el caso de los obreros gráficos “si bien no forma parte de este juicio, insisto en que el jefe de Operaciones del V Cuerpo del Ejército, como era Juan Manuel Bayón, no puede estar ajeno a dónde transcurrió ese cautiverio de cuatro días de esos trabajadores antes de ser fusilados y tirados al lado de una ruta”.
En el marco de su alegato, el fiscal hizo hincapié sobre el rol de la Iglesia Católica y habló sobre quien fue obispo de la Arquidiócesis local durante la dictadura, monseñor Jorge Mayer.
Para Córdoba, “es significativo las respuestas que le daban a los familiares, que uno lo podría sintetizar en: `en algo andarán´; `los buenos no son para este mundo´ y la culpabilización de los padres como responsables”.

GB

martes, 26 de junio de 2012

EL ENEMIGO


Los columnistas que construyen una nueva esperanza “anti K”

Expresan su odio al gobierno nacional y buscan personalizar en el gobernador de la Provincia la posibilidad de un cambio de época. Toda una cruzada.
Por Germán Celesia / Los medios que marcan la agenda y las líneas gruesas del análisis político dominante en la prensa, van creciendo en nivel de violencia verbal hacia el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y cada vez más desembozadamente buscan crear alternativas que impliquen un “cambio de época” afín a los intereses que defienden. Ricardo Roa, editor general adjunto de Clarín, habla en su artículo dominical de “la semana que vivimos en peligro”, y personaliza ese “peligro” en el vicepresidente, Amado Boudou, el vicegobernador, Gabriel Mariotto, y el Secretario de Seguridad, Sergio Berni. A todos les dedica palabras destempladas. “Mariotto dejó hecho un poroto a Cobos : se dedicó a usar la pelea con Moyano para atacar a su jefe Scioli, aprovechando que estaba de viaje. La manera de hablar de Mariotto es como su presencia: tosca. Y además, obsecuente: de cada tres frases, una la dedicó a pegarle al gobernador, otra a repetir consignas y la tercera a ensalzar a Cristina, como en las propagandas de Fútbol para Todos. Es de los que cree que progresar en el Gobierno consiste básicamente en practicar la alcahuetería”, dice Roa.
“Látigo y billetera, la medicina destinada a Scioli y De la Sota”, afirma Julio Blanck. Para el columnista, “ninguno termina de someterse a Cristina en los términos que el cristinismo quisiera y eso, en el rudimentario razonamiento del poder, los coloca en la categoría de enemigos”. Allí se refiere a los fondos nacionales que Scioli necesitaría para abonar sueldos y aguinaldos en fecha. Lo curiosos es que, según Blanck, no se trata de un préstamo sino de parte de una “deuda” de 15 mil millones que mantendría el Estado nacional con el bonaerense. El origen de esa supuesta obligación no es revelado por el columnista.
Blanck desestima cualquier vinculación del gobernador con el paro de los camioneros y afirma, sin evidencia alguna que respalde su afirmación, que un “emisario” de Scioli “intercedió ante Moyano cuando todo parecía incendiarse, para que levantara el bloqueo al transporte de combustibles”.
En nota aparte, Clarín asegura: “Los ΄tuiteros K΄ hacen punta para difundir otra supuesta ΄conspiración΄(…)”. Según Clarín, “La nueva campaña propagandística y de desprestigio iniciada por ese espacio esparce desde hace varios días por la red imágenes que intentan vincular a Moyano con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y también con el Grupo Clarín, como si formaran parte de un vértice político que puso en marcha una ΄conspiración΄ que buscaría afectar a la presidenta Cristina Kirchner”. El lunes, también hablando de “conspiración” para desacreditar la postura del gobierno nacional, Eduardo Aulicino se refiere al tema: “Otra figura que incomoda es Scioli, con su resistente perfil frente a los golpes cristinistas y su imagen de posible recambio en 2015. Moyano y el gobernador son las caras más visibles del malestar presidencial, pero no los únicos”.
El análisis de Clarín coincide palabra por palabra con el de Moyano, quien habló por radio Mitre, del Grupo Clarín como TN, el medio que utilizó de marco para anunciar el paro del miércoles.  “El vicegobernador me acusa de interna, ¿y él qué está haciendo en la provincia? Lo vuelve loco al gobernador, no lo deja gobernar, ¿qué es lo que está haciendo? (…) ¿Se habla de complot con Scioli? Es tan estúpido, tanta estupidez”, fueron algunas de sus expresiones.
A contrapelo de este escenario de confrontación, “Scioli sigue con el fútbol y ayer recibió al Kun y a Maradona”, dice el diario, como otros medios-eco.
Una provincia “en disputa”
En el suplemento Enfoques de la Nación, con firma de Laura di Marco, se habla de la provincia como un “territorio en disputa” entre el gobernador y el “kirchnerismo duro”, uno de los tantos motes con que la prensa hegemónica busca estigmatizar a los partidarios de la Jefa de Estado. El artículo está plagado de elucubraciones y contiene pocos elementos de existencia comprobable con facilidad. El artículo se complementa con la opinión de un grupo de politólogos que sostienen, entre otras cosas, que la disputa se debe a la buena imagen que el gobernador obtendría en las encuestas, lo que lo transformaría en un eventual desafiante a la autoridad política de la presidenta.
Fernando Laborda firma un artículo en el que parece burlarse de la “cruzada antigolpista” de la jefa de Estado que, según una dudosa interpretación histórica, tendría características “macartistas” y se centraría en Scioli, Moyano, y los medios opositores. “En el discurso oficialista no han tardado en aparecer referencias directas a una supuesta triple alianza entre Moyano, Daniel Scioli y el Grupo Clarín para que se modifique el rumbo del ΄modelo΄ y del país (…) El vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, es uno de los voceros de la embestida cristinista”, dice Laborada.
El lunes, Marcelo Veneranda anticipa que, “Scioli mantendrá su relación con Moyano” aún en caso de que no llegara la ayuda nacional solicitada a través de los medios.
Para José Picón, columnista domical de El Día, “nunca antes el kirchnerismo había llegado tan lejos en su política de erosión hacia Daniel Scioli. Ya no se trata de aprobar pedidos de informes a su gestión o criticar las políticas de seguridad: la ofensiva parece ahora haber ingresado en una segunda fase, con una mayor carga de virulencia. El Gobernador ha sido prácticamente elevado a la peligrosa categoría de enemigo del modelo K. Puede que, en ese nuevo rol en que lo ha colocado la Casa Rosada, haya momentos más o menos álgidos, pero nadie en el poder central se atrevería a sugerir que Scioli forma parte de un supuesto complot contra el gobierno nacional si no fuera porque existe una clara decisión de profundizar el proceso tendiente a esmerilar su figura”.
En El Día anuncia además que, “con la consigna de actuar con prudencia para no generar nuevas fricciones con la Casa Rosada, en el gobierno provincial han decidido reprogramar actividades de las agrupaciones políticas del sciolismo. La movida incluye básicamente a dos espacios con el que el sciolismo buscó pisar fuerte el escenario político y apuntalar el proyecto del Gobernador: la Juan Domingo y la DOS, un nombre que remite a las iniciales de Daniel Osvaldo Scioli”.
Infocielo publica, por su parte, un artículo de análisis firmado por Albino Aguirre. Allí se sostiene que la estrategia del mandatario provincial es no apartarse de una estrategia similar a la elaborada por los asesores del ex presidente norteamericano Bill Clinton. “En la idea del Ejecutivo se impone, como máxima, que la principal preocupación es la Economía. Estúpido. Y eso marca el rumbo de las acciones, y de los dichos del Gobernador. Todo lo demás forma parte de lo que, creen, pergeña el kirchnerismo para mantenerse en el Poder creando enemigos en viejos aliados. Más: en calle 6 creen que los embates contra la figura del mandatario provincial por parte del núcleo duro del kirchnerismo con despacho en la Rosada le suman más de lo que les resta. Sobre todo si el mensaje es acusarlo de traidor”.

FUENTE AGEPEBA
GB

“Vinieron y les presentamos batalla” PRIMERA PARTE




Por José Luis Muñoz Azpiri (h)
[Prólogo del libro de ese título, de Jorge Reyes]
“Ni la revolución ni la guerra son para el propio deleite”
André Malraux
Los treinta años transcurridos desde la guerra de Malvinas e islas del Atlántico Sur, no solo no han diluido bajo las brumas de la derrota y la pertinaz propaganda desmalvinizadora  -motorizada externamente pero con apoyo interno - la memoria de los territorios australes, ni el “agua de la espada”, como llamaban los antiguos islandeses a la sangre, que se vertió por ellos. Los monumentos, estatuas y cenotafios que se diseminan hasta en los caseríos más insignificantes del territorio continental, dan cuenta de ello. Sin embargo, esta conmemoración es, a la vez, escenario de la constante pugna que rige nuestra historia: la persistencia de un pensamiento cosmopolita  llamado por algunos “globalizador” frente a un pensamiento nacional definido por otros como “nacionalismo patológico”. Dentro de ese contexto hay quienes optan por el pensamiento enlatado y armado de un bagaje teórico posmoderno, no muy diferente al de los unitarios iluministas decimonónicos, que proclaman que la globalización ha hecho obsoletas las naciones y rechazan expresamente al Nacionalismo y toda defensa que en su nombre pudiera esbozarse de la conciencia territorial y de los derechos patrimoniales de un Estado independiente. Basta leer los diarios para comprobar lo contrario: la globalización incrementó exponencialmente los conflictos por las nacionalidades, tal como lo demuestra la reciente disolución de la ex Yugoslavia, los acontecimientos en el Cáucaso y la ex Unión Soviética, la división de Sudán y las conmociones del mundo subsaharico.
“Todo lo que se creía muerto estaba vivo; han regresado las tribus con sus ídolos, los nacionalismos y las religiones” dijo en el Quinto Centenario el escritor mexicano Carlos Fuentes; y es el resurgimiento de las antiguas nacionalidades y más aún, el renacimiento de la conciencia de la unidad continental perdida y quienes la expresan, lo que inquieta a los voceros de la mentalidad mundialista como Vargas Llosa, que considera que; “Además de racistas y militaristas, estos nuevos caudillos bárbaros se jactan de ser nacionalistas. No podía ser de otra manera. El nacionalismo es la cultura de los incultos, una entelequia ideológica construida de manera tan obtusa y primaria como el racismo (y su correlato inevitable) que hace de la pertenencia a una abstracción colectivista - la nación - el valor supremo y la credencial privilegiada de un individuo”.

En esta línea de pensamiento se inserta el reciente manifiesto firmado, entre otros, por un heterogéneo grupo de autotitulados “intelectuales” el 22 de febrero de 2012, quienes denuncian a la posición argentina respecto al archipiélago irredento (refrendado, por otra parte, por unanimidad en ambas cámaras del Congreso) como “patoteril” y consideran que: “Necesitamos abandonar la agitación de la causa Malvinas y elaborar una visión alternativa que supere el conflicto y aporte a su resolución pacífica. Los principales problemas nacionales y nuestras peores tragedias no han sido causadas por la pérdida de territorios ni la escasez de recursos naturales, sino por nuestra falta de respeto a la vida, los derechos humanos, las instituciones democráticas y los valores fundacionales de la República Argentina, como es la   libertad, la igualdad y la autodeterminación”. Ignoran, o peor, ocultan, que en nuestra historia el tema del espacio fue siempre vital para sus habitantes. Parecían condicionados por definiciones geopolíticas precisas, animados por la previsión de Montesquieu. El espacio es destino, según este pensador, luego el alma de una nación cambia “en la misma proporción en que su extensión aumenta o disminuye, en que se ensanchan o se estrechan sus fronteras”. La autodeterminación, en cambio, a la que se refieren, no es la que expresaron las mayorías nacionales a lo largo de la historia, dado que la casi totalidad de los firmantes ha manifestado su desdén e incluso su rechazo, cuando éstas se han formulado, sino la de los intrusos ocupantes de Malvinas.

Es evidente que siendo el 94% de los habitantes de las Islas Malvinas de nacionalidad británica o de territorios dependientes de Gran Bretaña, es de imposible aplicación el principio de autodeterminación invocado por los firmantes y por la metrópoli londinense, ya que son sus propios súbditos nacionales a quienes pretenden hacer que arbitren una cuestión de soberanía, resultando a todas luces una población implantada de manera colonial a la que se realimenta permanentemente a los fines de mantener su viabilidad.

“Como miembros de una sociedad plural y diversa - continúa el documento - que tiene en la inmigración su fuente principal de integración poblacional, no consideramos tener derechos preferenciales que nos permitan avasallar los de quienes viven y trabajan en Malvinas desde hace varias generaciones, mucho antes de que llegaran al país algunos de nuestros ancestros”. Curiosa amnesia la de estos escribas, entre los que se cuentan integrantes de la “Corporación de los historiadores” según la definió uno de sus partícipes, que olvidan mencionar la maravillosa acción colonizadora, anterior al arribo de la población usurpadora, del hamburgués Luis Vernet, de origen francés, pero educado ocho años en Filadelfia, por el cual, de no haber existido el despojo es probable que los cimientos de su colonización hubieran desarrollado una Vancouver argentina en las islas.

Para justificar su colaboración con las potencias colonialistas, estos argentinos europeístas, para quienes “mi hogar está en París y mi oficina en Buenos Aires“, como solía admitir con insolente sinceridad Silvina Bullrich, sostienen que la de Malvinas fue “una guerra absurda que, de ganarla, perpetuaría al infinito la cruel soberbia militar”. Sabían que al perderla, un ejército civil de políticos profesionales sucedería a la dictadura militar y se encargaría de restablecer las relaciones con las grandes potencias en nombre de la “democracia”. De paso, lloverían becas, asesorías, cátedras y otras dádivas que darían de comer a los intelectuales en premio a su vocación servil. Curiosamente, en otras circunstancias, no escatimaron su entusiasta apoyo a las asonadas militares que derrocaron a los gobiernos que estigmatizaban como “populistas”, dado que depreciaron la dictadura cuando la asumió César pero la apoyaron, cuando la encarnó Sila.
Baste señalar que ni en una sola oportunidad se emplea la palabra “imperialismo” ya que algunos de los firmantes del documento inicialmente llamado “de los 17″ son ex-izquierdistas convenientemente reciclados por la “tribuna de doctrina” que actualizan la posición de los viejos “maestros de la juventud” retratados por Jauretche. Recordemos que al producirse el estallido de la guerra europea de 1939, Alfredo Palacios renunció al cargo de presidente de la Comisión Nacional pro Recuperación de las Malvinas arguyendo “que no era de caballeros” seguir la lucha por la reivindicación de la soberanía territorial debido a que Inglaterra encarnaba la “democracia universal” en su guerra contra Alemania. Los nuevos “maestros de la juventud” vuelven a olvidar el interés nacional en beneficio de los dictámenes de la Europa “democrática”.

La filosofía impuesta por el sistema - niega tenerla pero la tiene - que se estableció en la Argentina post-Caseros tiende a ocultar, silenciar o simplemente desconocer que nuestro país en el siglo XIX además de las invasiones inglesas de 1806 y 1807 y el despojo de las Malvinas tuvo que soportar otras incursiones que también se enfrentaron gallardamente en el terreno bélico y diplomático preservando el país, finalmente, la libertad, el honor y la soberanía nacional. Nunca debería olvidarse que desde la agresión de una nave estadounidense a las islas Malvinas en 1831 hasta Caseros en 1852, el país estuvo envuelto casi sin interrupción en conflictos internos e internacionales de envergadura no repetida después. Ya en el tratamiento de las primeras invasiones inglesas de las primeras invasiones inglesas se puede observar que su análisis, tanto en los textos escolares como en las disertaciones de ciertos “Académicos”, no pasa de ser la “desobediencia” de unos aventureros ingleses (aunque la toma de Buenos Aires fue celebrada con pompa y circunstancia en los diarios londinenses), de manera tal de omitir tres elementos que, según Jorge Oscar Sulé, se reiteran y dialectizan en nuestra historia.

FUENTE AGENDA DE REFLEXION

Prof GB

lunes, 25 de junio de 2012

PARAGUAY


EL MUNDO › DOS VISIONES SOBRE LO QUE IMPLICA EL GOLPE INSTITUCIONAL EN EL VECINO PAIS

Paraguay en su encrucijada

La mirada de dos investigadores y académicos que estuvieron en Asunción durante el juicio político que destituyó al presidente Fernando Lugo. La brutalidad de los acontecimientos es la brutalidad del realismo político explícito. Una conspiración guionada de antemano que daba por sentada la sentecia al ex obispo de San Pedro.

La plaza de Las Armas quedó vacía

Por Lorena Soler *
Desde Asunción
Luego de dos días de convulsión política, Asunción despertó cobijada por una normalidad sorpresiva. Acaso no hay rastro alguno que indique que aquí ha sucedido un golpe de Estado. “Hoy por suerte ya estamos tranquilos”, susurró la chola en un extraño guaraní cuando compré mi religioso chipá diario.


Aquí no ha pasado nada. La brutalidad de los acontecimientos es la brutalidad del realismo político explícito. Quien gobierna con tanta normalidad en apenas horas de haber usurpado el poder, es porque lo gobernaba todo antes. En fin, Fernando Lugo no controlará los resortes básicos del Estado nacional, ni siquiera a una policía que hace apenas ocho días asesinó a varios campesinos, lo más querido de su origen y el último eslabón de su apoyo social.


Y así. Los canales locales de televisión, luego de 48 horas de transmisión en vivo, retomaron su programación habitual, una vez asumido el ahora nuevo presidente Federico Franco. El fin de la noticia es el final anunciado de un ciclo político que no deja de sorprender por la exactitud con la que se llevó a cabo, un guión en el que no hubo lugar para la improvisación. Y ahí tal vez radique la eficacia de las nuevas formas de ejercicio de los golpes de Estado en América latina. Un golpe de Estado en tiempos televisivos.


Las corporaciones del agronegocio (que el Estado paraguayo dejó crecer a falta de un proyecto regional de desarrollo económico alternativo) junto con una la clase política alienada borraron de un plumazo “legal” a un presidente constitucional. En aras de legitimidad de la legalidad, los golpistas se preocuparon por articular las tramas del sentido político en la utilización de las herramientas legales habilitadas por la Constitución y, con ellas, presentar una impecable continuidad institucional. En horas, Federico Franco ya tenía su nuevo gabinete y dos o tres medidas desempolvadas, entre ellas una alianza económica explícita con el mundo asiático.


La apelación a la legalidad para conservar el poder (incluso para violarlo) no es una novedad en el mundo occidental, pero mucho menos en estas tierras, donde gran parte del basamento y de la estabilidad stronista deben explicarse por ello. Sin embargo, la legalidad será el principal argumento con el que tendrá que batallar la Unasur, que adeuda al menos decir algo más de lo que implica no reconocer a Franco.

Pues hasta hoy, los organismos regionales representan el único escollo a la gobernabilidad del nuevo presidente.


Sin embargo, la posibilidad de apelar a una legalidad abstracta, profundamente ideológica, pero disfrazada de imparcialidad, sólo es posible cuando no hay actores, sectores que disputen ese argumento. Por allí sólo quedan algunos ciudadanos de las redes sociales que son pura incógnita en su capacidad política.




Entonces, la normalidad se hace carne en una cotidianidad social. ¿Qué es lo que ha ocurrido para que los cambios políticos e institucionales, y su actual gravedad, no repercutan en la vida diaria de muchísimos paraguayos? Ahí se devela la gran deuda del luguismo. Por esa brecha amplísima entre dos mundos escindidos, desconectados, la vida política y la reproducción social, Lugo pudo ser presidente. Por la continuidad de esa misma brecha, es decir, una representación política hecha añicos, partió del gobierno, sin que su destitución interpele “la normalidad”.


Y como si no alcanzara, su por ahora último discurso desde el palacio presidencial exhibe precisamente la política en estado de tragedia: sólo se puede gobernar Paraguay si se pertenece a las mafias, la clase política o se pacta con el negocio del narcotráfico. En pocos minutos, la plaza de Las Armas quedó vacía. El sentido último de lo público ya no tenía derecho a existir.


* Socióloga Conicet-Iealc.

Opinión

Trauma

Por Rocco Carbone *
Desde Asunción


1844: Francisco Solano López lee los manuscritos de un tal Karl Marx. Londres en diciembre. Frío, entonces: comparte una cena con Elizabeth Lynch, su amante irlandesa, y el tal Marx: sopa de gallina. En un momento de ese viejo ritual, Marx mira a Elizabeth y le cuchichea: “Usted, que tendrá hijos paraguayos, debe saberlo: el futuro de América latina será socialista”. Se refiere, evidentemente, a este siglo XXI. López, que es medio sansimoniano, se irrita por el desplante de Marx y éste, palmeándolo, lo tranquiliza: “No se me preocupe, mariscal. Después de todo, ¿qué puede ser peor que Stroessner?”. En esta anécdota –que tomo de la novela paraguaya El invierno de Gunter (1987)— la clarividencia de Marx no llega hasta Franco. O “Federico”, tal como se lo nombra en el reducido cenáculo político paraguayo: “Federico presidente”, anunciaba la portada de Ultima hora de ayer.


El golpe institucional de Franco en Paraguay ha implicado la ruptura del orden democrático, ya no a la manera de las dictaduras clásicas, sino por medio de golpes parlamentarios (eco de la “dictadura” del capital, el narcotráfico, la violencia).

Activado por un juicio de menos de 48 horas que ha reactualizado una gran constante dentro de la historia política paraguaya: el trauma. Producto de un estado de shock: lo que aconteció en Paraguay el viernes pasado con el juicio político a Lugo. Trauma que conmocionó a un importante y amplio sector de la ciudadanía: verificable el viernes en la Plaza de Armas frente al Congreso, integrada mayoritariamente por organizaciones campesinas, jóvenes, y una suelta y fragmentada clase media. Trauma que reactualiza los fantasmas de un régimen político como el stronato o, más acá, el marzo paraguayo de 1999.


El pretexto para activar el juicio sumario en contra del presidente constitucional fue la matanza de seis policías y once campesinos en Curuguaty (Departamento de Canindeyú) en un conflicto desatado por tierras malhabidas por parte de un colorado-stronista: Blas N. Riquelme. Pretexto muy próximo al complot –bastante ensayado– ya que, desde que Lugo asumió, los colorados lo amenazaron con la destitución parlamentaria en 23 ocasiones, que hasta ahora no había podido concretarse por falta de respaldo del PRLA (Partido Liberal Radical Auténtico) que responde a Franco.



Conspiración calculada y con un libreto ajustadísimo en términos de temporalidad política: luego de asumir, las movidas de Franco fueron tan precisas que daba la impresión de medir el tiempo en fracción de segundos. Conspiración guionada de antemano que daba por sentada la sentencia a Lugo antes incluso de que la defensa completara su exposición ante un Senado carente de argumento y (casi) de discurso; ambas articulaciones puestas de manifiesto por el afiladísimo Adolfo Ferreiro, uno de los defensores del presidente en el Senado. Senado conformado por colorados, liberales, oviedistas y patriaqueridistas, que condenó a Lugo por un supuesto mal desempeño de sus funciones, destituyéndolo del cargo.


Tras la destitución del mandatario, en 30 minutos todo estuvo listo para que Franco jurara. Los primeros dos actos del nuevo mandatario por la fuerza de los hechos fueron: uno, reprimir con gases lacrimógenos la manifestación pacífica en la Plaza de Armas –fui uno de ellos– y, dos, un atropello a la TV Pública vía un interventor –Cristian Vázquez—, quien le exigió a su director, Marcelo Martinessi, la grilla de programación: “de parte del presidente de la República”. Ademanes ¿simbólicos? de la ideología de este nuevo gobierno.


En este contexto, el error político de Lugo quizá fuera no agotar las instancias que podía brindar la política internacional –la presencia de los cancilleres de Unasur, reforzable, eventualmente, por los presidentes reunidos en Brasil– y acatar la Constitución –hecho de por sí saludable y a saludar de forma categóricamente positiva—, pero cuya interpretación fue llevada a cabo por subjetividades políticas tendenciosas que practicaron una “ejecución sumaria”. Subjetividades que desde el viernes vectorizan hacia los cuatro vientos haber llevado a cabo un cambio absolutamente constitucional y ajustado a la ley y, vaya paradoja, en forma pacífica.


El juicio político a Lugo y la asunción de Franco ha alterado nuclearmente el equilibrio actual del sistema político paraguayo. El PLRA ha abandonado las negociaciones con el Frente Guasú, concertación de partidos de (centro)izquierda y, luego de 72 años –desde Estigarribia—, se ha vuelto a situar en la cúpula del sistema (compartida con el Partido Colorado, que gobernó con hegemonía absoluta hasta Duarte Frutos). PRLA que ahora (y probablemente de cara a 2013) estrecha sus filas con la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos, de derecha, fundada por Lino Oviedo, militar golpista; pacto en conversación, también, con Patria Querida con vistas a la conformación de un frente del que surja un candidato para enfrentar al coloradismo en las próximas presidenciales.
Hay una elección presidencial al recodo del camino, dentro de apenas 14 meses: para capitalizar la experiencia política luguista, que quebró la hegemonía colorada (mérito innegable), y hacerla pesar en la dialéctica paraguaya, habría que solapar la ambigüedad y las medias tintas. Inclinar la balanza –con sagacidades, discusiones y otras paciencias que sitúen la reforma agraria en el centro de la agenda política, sin nada de asistencialismo Tekopora– hacia una izquierda de perfil nítido, con voluntad de poder.


Que se preocupe, también, por operar políticamente en términos de negociaciones efectivas, de tener representación en las cámaras. Recuperar lo sido (el pasado) desde 2008 para garantizar la gobernabilidad en un futuro próximo y que la política paraguaya no vuelva a su antiguo sistema de predominancia.
* Universidad Nacional de General Sarmiento / Conicet.

GB

OBISPOS


Fotos

 Por Eduardo de la Serna

 


La foto de varios obispos con Adolf Hitler.
La de obispos con el generalísimo Francisco Franco.
Otro obispo con Benito Mussolini.
Obispo que bendice armas.
Cardenal Cañizares que empieza una celebración con gran atuendo (después de esto fue elegido por Benedicto XVI para presidir el “ministerio” de la liturgia en el Vaticano).
Obispo Mogavero, vestido por Armani.
Obispo Zecca, en cena sibarita.
Monseñor Plaza con “el reverendo Moon” (fundador de la llamada “secta Moon”, al que dio el doctorado Honoris Causa de la Universidad Católica de La Plata).
Monseñor Ogñenovich con su amigo Carlos Menem.
Monseñor Pío Laghi con Videla (y otros).
Monseñor Calabresi con Viola.
Monseñor Tórtolo con Videla y Massera.
Cardenal Aramburu con Videla y Massera.
Cardenal Aramburu con Viola.
Cardenal Primatesta con Videla y Menéndez.
Y están las fotos que no se sacaron: el nuncio paraguayo preparando la caída de Lugo, el cardenal de Honduras, de Santa Cruz (Bolivia), el obispo de Guayaquil (Ecuador) en actitudes destituyentes, monseñor Storni (de Santa Fe, condenado por abuso sexual), monseñor Di Monte jugando al póker en Olivos con Carlos Saúl, monseñor López Trujillo con Pablo Escobar, y varias fotos más que faltan... Alguien debería haberlas sacado.
También está monseñor Bargalló con una mujer.
Adivinanza: ¿cuál es la foto episcopal que supuestamente causa escándalo y tiene al obispo en la cuerda floja?
* Coordinador del Movimiento de Sacerdotes en Opción por los Pobres.

Pagina 12
GB

SI !!! AQUI ESTAN ESTOS SON LOS GOLPISTAS DEL TABLON


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En el día de ayer se llevó a cabo un golpe institucional contra el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, quien tuvo que afrontar un juicio político en el Congreso de la vecina Nación, tras los incidentes ocurridos en la localidad de Curuguaty que dejaron como saldo 17 muertos.
En una votación que finalizó con 39 votos a favor, 4 en contra y 2 ausencias, se decidió la destitución del presidente Lugo en un proceso que su defensa no dudó en calificar como “una perfección de las violaciones de las garantías constitucionales”.
Tras la decisión del Senado, Fernando Lugo presentó su renuncia y asumió su lugar el hasta entonces vicepresidente Federico Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), cuyo asesor de imagen es el consultor ecuatoriano Jaime Duran Barba, el mismo que consejero publicitario del jefe de gobierno porteño Mauricio Macri.
En febrero de este año, el diario La Nación, de Paraguay, publicaba una nota en la que Duran Barba, en su calidad de asesor de Federico Franco, aseguraba a través de una encuesta la proyección de su candidato: “Una encuesta realizada por Julián Durán Barba, asesor de imagen del precandidato a la presidencia de la República por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Federico Franco, lo ubica como ganador de las elecciones generales de 2013”. Además, la encuesta aseguraba: “De cada 3 paraguayos, dos hablan bien de Federico y uno habla mal” (La Nación, 02/02/2012). Queda expuesta así la relación entre ambos y las aspiraciones presidenciales del ex vicepresidente.
En noviembre de 2011, Franco participó de la conferencia “Política y Modernidad” junto al consultor internacional. En el video que mostramos a continuación (publicado en el canal de YouTube de Federico Franco), se los puede ver juntos.
En la bajada del video, el recientemente asumido presidente paraguayo expresaba: “Estuve en la conferencia "Política y Modernidad" del Consultor Internacional Jaime Durán Barba, asesor de Felipe Calderón y Mauricio Macri. Creo que todos estamos de acuerdo con que "La gente está cansada de los discursos políticos, hay que transmitir sentimientos e imágenes, no números ni provocación" como el mismo Barba comentó el viernes”.
Lejos de sentirse incómodo compartiendo asesor con Franco, en mayo de 2011 Mauricio Macri distinguió al entonces vicepresidente del Paraguay como Huésped de Honor y destacó “los lazos que unen a la Ciudad de Buenos Aires con esa nación hermana” (según la web del gobierno de la ciudad). En la siguiente fotografía se los puede ver juntos con la camiseta de la selección paraguaya.
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Otro punto en común que los “hermana” es su admiración por el ex primero ministro español, José María Aznar, quien preside la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). En el año 2007, Aznar presentó en Ecuador un informe denominado “América Latina: Una Agenda de Libertad” elaborado por su fundación. En aquella oportunidad, sostuvo en su exposición “debemos cerrar filas, unirnos, generar consensos. Sólo así, se podrán lograr victorias electorales para la sociedad, a través de partidos políticos ganadores. Sólo así se podrá vencer a este nuevo comunismo, a este “socialismo del siglo XXI”. Esta nueva deriva colectivista que para lo único que sirve es para repartir las migajas de la miseria”.
Tras la destitución de Fernando Lugo los presidentes latinoamericanos salieron a criticar lo sucedido en Paraguay calificándolo de “Golpe Institucional”. En Argentina, particularmente,  la presidenta Cristina Fernández  aseguró que "Argentina no va a convalidar el golpe en Paraguay".
Referentes de la oposición también expresaron su repudio. Ricardo Alfonsín escribió en su cuenta de Twitter “La destitución del Presidente Lugo no respeta la legalidad ni la soberanía popular y constituye un grave daño a la democracia en la región”. Por su parte, Hermes Binner lo hizo a través de la misma red social: “La destitución del presidente Fernando Lugo ensombrece la democracia en Paraguay, en el Mercosur y en toda América Latina”. ¿Se expresará Mauricio Macri sobre la cuestión?

FUENTE AGENCIA PACO URONDO.
GB