sábado, 2 de abril de 2016

MOYANO DIJO QUE MACRI "TIENE QUE ENTENDER LOS RECLAMOS" CONTRA EL AJUSTE EN LAS TARIFAS DE SERVICIOS Y AMENAZÓ CON "TOMAR MEDIDAS" DE FUERZA

Otra advertencia de la CGT contra las "medidas perversas"

TN DIXIT,

Más tarifazos: el gas subirá casi un 300% y el agua cerca de un 400%

Los fuertes aumentos en los servicios se suman a los anunciados en eltransporte y los combustibles.

El gas costará cerca de un 300% más caro desde hoy, mientras que el agua aumentará casi un 400% en promedio, de acuerdo a lo dispuesto por el Gobierno. Estas alzas se suman a las del transporte de trenes y colectivos para el área metropolitana y a la delos combustibles.
Con las nuevas tarifas un usuario con subsidio que hasta ahora pagaba $ 34 por mes deberá desembolsar hasta $ 131 a partir de abril, lo que representa un aumento de casi 300%. En el caso que reduzca al menos 15% el consumo con respecto al mismo período del año anterior pagará $ 94, en lo que sería un incremento del 176% en comparación con el valor del mes pasado. La factura seguirá siendo bimestral pero con la posibilidad de hacer un pago por mes. 
Habrá una tarifa social para los sectores más vulnerables: los requisitos serán similares a los que dispuso el Gobierno para el caso de la luz. El beneficio alcanzará a jubilados y pensionados con un ingreso equivalente a dos veces el haber mínimo y a los que tienen un trabajo en relación de dependencia con una remuneración bruta menor o igual a dos salarios mínimos, en torno a los $ 12.120. Se mantendrá el llamado Plan Hogar, que subsidia a 2,8 millones de usuarios que no tienen gas por red y que deben abastecerse con garrafas.
FUERTE INCREMENTO EN EL SERVICIO DE AGUA
La empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) aumentará las tarifas del servicio de agua potable y servicios cloacales en un promedio de 297%. La suba se verá en las facturas que llegarán a los usuarios a partir del 25 de abril.
Con los aumentos una familia tipo pagará, en promedio, 125 pesos por mes y por servicio. Esto hace a un total de 500 pesos por bimestre, frente a la actual tarifa que paga un usuario del Gran Buenos Aires que cuenta con los dos servicios y que se ubica dentro de un rango de entre 65 y 135 pesos por bimestre, aproximadamente.
Al igual que en el caso del gas, AySA comunicó que los usuarios de los sectores más vulnerables "serán protegidos bajo un esquema de subsidios focalizados acorde a su capacidad de pago, ya sea eximiéndolos del mismo o aplicando una tarifa socialdesde los 42 pesos por mes y por servicio". La empresa aclaró que "quienes anteriormente hayan sido beneficiados con el otorgamiento de la tarifa socialseguirán gozando de la misma hasta el plazo fijado originalmente". 
AySA indicó que todos los usuarios que se encuentren en situación de solicitar los beneficios de la tarifa social podrán realizar el trámite personalmente en cualquiera de los Centros de Atención detallados al dorso de su factura. También se prevé que puedan hacer el pedido a través de Internet o por teléfono, servicios que la compañía habilitará próximamente.

viernes, 1 de abril de 2016

CAEN LAS RESERVAS POR VENTAS PARA FRENAR EL DOLAR Lo que marzo se llevó El vencimiento de contratos a futuro aumentó la demanda de dólares al cierre del mes. La banca oficial vendió 400 millones.

El Banco Central debió desplegar ayer una batería de medidas para evitar la escapada del precio del dólar en el mercado libre, al cierre del primer trimestre del año. Por un lado, redujo el límite de tenencia de moneda extranjera de las entidades financieras (como porcentaje de su Responsabilidad Patrimonial Computable, RPC), lo cual implica obligar a los bancos a volcar al mercado el excedente de activos en dólares que mantienen en cartera (dólar billete o títulos dolarizados). Por otro, debió vender 203 millones de dólares para reforzar la oferta en un mercado muy demandado. Operadores de la plaza aseguran que otros bancos oficiales aportaron unos 200 millones de dólares adicionales. En un mercado habitualmente reducido como el local, la presión de los vencimientos de los contratos a futuro en dólares fue argumento suficiente para fortalecer la tendencia alcista. En el segmento mayorista, el volumen operado alcanzó los 719 millones de dólares, la cifra más alta registrada para un solo día desde diciembre de 2011. El dólar mayorista cerró a 14,74 pesos, diez centavos arriba de la cotización del día anterior.
El monto negociado en los distintos segmentos sorprendió a los propios operadores. El mercado spot (de contado) contabilizó transacciones por 751 millones (el mayor nivel en casi un año), mientras que en los mercados de futuros se transaron otros 133 millones en el MAE (electrónico) y 649 millones en el Rofex.
Según explicó el analista de una de las principales consultoras bursátiles a un diario especializado, “era de esperar que una importante masa de tenedores de futuros a marzo que venció hoy (por ayer) se iba a pasar al dólar contado, motivo por el cual, desde el inicio de la jornada comenzaron las órdenes de compra de divisas”. De inmediato, se produjo la reacción de la banca oficial saliendo a vender dólares, buscando evitar que el Banco Central tuviera que asumir mayores pérdidas en la compensación de los futuros que vencieron”, cuyo monto ascendía a 3400 millones de dólares, según se apuntó ayer en el portal del mismo periódico.
Pero mientras que el Banco Central habría obtenido un buen ahorro en pesos por esta acción coordinada de la banca oficial, el costo de dicha operatoria se vio reflejado en la caída de las reservas internacionales. La pérdida en la jornada alcanzó a 269 millones de dólares, con un stock al cierre de 29.579 millones. De todos modos, el saldo de las variaciones de reservas en el mes resultó positivo en 1180 millones, que se explica principalmente por la colocación de un bono de deuda en dólares de la provincia de Buenos Aires, y la emisión de obligaciones negociables de YPF. Entre ambos, sumaron un aporte a las reservas de 1446 millones de dólares.
Tomando en cuenta el movimiento en las reservas a lo largo del primer trimestre, se alcanza un saldo positivo de 4016 millones de dólares, pero computando como incremento el aporte de corto plazo (once meses) de 5000 millones de dólares facilitado por un grupo de bancos estadounidenses, el último 29 de enero.
A partir de hoy, con el inicio de abril, se pondrá en vigencia el nuevo límite de tenencia de moneda extranjera por parte de las entidades financieras. Hasta ayer, dicho límite era del 15 por ciento de la Responsabilidad Patrimonial Computable de cada banco o de sus recursos líquidos (del que resultara menor de ambos), pero en abril quedará reducido al 10 por ciento. Además, la posición neta positiva de moneda extranjera a término (contratos futuro) no podrá ser superior al 5 por ciento de la RPC del mes anterior. De tal manera, se espera que desde hoy el mercado mayorista cuente con una oferta adicional de dólares proveniente de las entidades que estén excediendo el límite y deban adecuarse a las nuevas normas. De todos modos, en la plaza financiera se estima que son muy pocos los bancos que se encuentran excedidos en sus tenencias en divisas, dadas las altas tasas de interés vigentes en pesos.
El dólar al público cerró en un promedio de 14,89 pesos, dos centavos más que el miércoles, pero con su primer baja mensual desde la megadevaluación de diciembre, ya que en este mes de marzo retrocedió en un 6 por ciento (97 centavos).

OPINION Las no políticas públicas

Por Washington Uranga
Durante la campaña electoral, pero también en el primer tramo del gobierno, el mensaje de los funcionarios de la alianza Cambiemos y del propio Mauricio Macri insistieron en que no se darían de baja políticas sociales y programas en marcha destinados a garantizar derechos de la ciudadanía. Los hechos desmienten categóricamente los dichos de los funcionarios y del hoy Presidente.
No obstante, bueno es admitirlo, hay una parte de verdad en las afirmaciones del oficialismo. No hay anuncios formales que den por terminados y de baja las políticas públicas o los programas. Esto es incuestionable. El Gobierno decidió no correr el doble costo político de desdecirse, por un lado, y dar explicaciones, por el otro. Simplemente procede. Ocurre que esas políticas públicas y sus programas han sido privados de recursos, están desfinanciados y son afectados por los despidos de trabajadores del Estado. Para agravar la situación muchos de los empleados estatales que permanecen en sus cargos no reciben lineamientos de sus nuevos superiores ni tampoco se les asignan tareas. La mayoría de ellos viven atemorizados porque, en esta situación, corren el serio riesgo de ser acusados de “ñoquis” y luego despedidos por ese mismo motivo. Mientras se despide a miles, con el argumento de la calificación técnica y profesional simultáneamente se contrata a pocos nuevos agentes pero con más altos salarios o directamente a equipos de consultoras privadas.
Carlos Vilas, uno de los más notables analistas políticos argentinos y de América Latina, escribió en 1997 que “neoliberalismo es un término genérico que refiere a diversas variantes de aplicación de la teoría neoclásica”. Y agregaba al respecto que “en esa teoría no se contempla un lugar particular para la política social ni para la política económica –salvo esta en un momento inicial de la aplicación del modelo–, ya que una y otra constituyen intervenciones del estado en el mercado y plantean, según este enfoque teórico, distorsiones en su funcionamiento”. Porque “la libre operación del mercado garantiza en el largo plazo la asignación racional de los recursos, los desequilibrios son producto de elementos ajenos a él. El principal de estos es la intervención del estado motivada por criterios políticos, ideológicos, en general no económicos. Solo acepta la intervención estatal encaminada a restablecer el juego libre del mercado, pero aún así con recelo” porque “éste (el mercado) tiene mecanismos autorreguladores que son suficientes para recuperar el equilibrio” (revista Desarrollo Económico vol. 36, no. 114, enero-marzo 1997).
Casi veinte años después el párrafo anterior contiene la mayor parte de las justificaciones teóricas y políticas de la propuesta que viene implementando Cambiemos.
Dentro de ese escenario no caben las políticas sociales, ni como recurso económico ni como herramienta de gobernabilidad. Las políticas sociales, que en democracia se entienden como parte integral de la gestión de gobierno para garantizar derechos ciudadanos, desde la perspectiva neoliberal son leídas como fuente de gasto y no como inversión social. Es lógico, en consecuencia, que dentro de la política de ajuste fiscal que se viene aplicando no haya recursos para políticas sociales y los programas correspondientes.
Se puede abundar en ejemplos. El más contundente es, sin duda, el despido de agentes del Estado. No es que no se los necesite o que no tengan tareas. Lo que ocurre es que el Estado que proyecta el macrismo, ese que paulatinamente va dejando sin efecto o reduciendo a su mínima expresión las políticas públicas, requiere de muchos menos agentes. No importa si se trata de las políticas de desarrollo energético en programas tales como la central de Atucha, el plan “Remediar” para proveer de medicamentos a los sectores más pobres, el “Progresar”, el “Conectar igualdad” o los planes de vivienda. Lo concreto es que el Estado decide desentenderse de estas responsabilidades.
Existen por lo menos dos razones fundamentales, entre otras, para adoptar esta posición.
La primera, como queda en claro en el texto de Vilas citado antes, es que se entiende que el Estado no debe intervenir dado que el mercado es “sabio” por sí mismo y puede alcanzar la autorregulación. No hay consideraciones sobre la efectiva desigualdad de oportunidades entre los actores y las inequitativas relaciones de poder –de todo tipo– que atraviesan a la sociedad.
Apoyado en el mismo argumento se dirá que cualquier intervención del Estado, por ejemplo para promover fuentes de trabajo mediante aportes de fondos del tesoro nacional destinados a disminuir los desequilibrios incentivando el fortalecimiento de nuevos actores en el escenario económico, supone una intromisión estatal impropia sobre el mercado dado que puede afectar los intereses del capital privado. No se sostiene lo mismo cuando se orientan fondos estatales para subsidiar la actividad lucrativa del capital privado.
La segunda referencia tiene que ver directamente con la manera que el neoliberalismo tiene de entender las políticas públicas. Antes que una acción para garantizar derechos sociales y ciudadanos, se trata de iniciativas que el Estado toma subsidiariamente, es decir, de manera excepcional y para suplir carencias, limitaciones o problemas ocasionales de determinados sectores y actores. Donde el mercado no llega, el Estado tiene que acudir en auxilio.
Visto de esta manera la política pública puede ser entendida como una acción caritativa y benevolente del Estado y quienes lo gestionan. No hay reconocimiento de derecho, sino la verificación de un problema o de una dificultad. Frente al derecho hay obligaciones y compromisos ineludibles. Ante un problema o una dificultad existe discrecionalidad para atenderlo o no, de acuerdo no solo a criterios políticos, sino a otras muchas razones que se pueden argumentar, incluso la falta de recursos o de partidas presupuestarias. Así la “tarifa social” se asemeja más a una limosna que al reconocimiento de un derecho.
Y dado que se trata de demandas circunstanciales, eventuales o focalizadas, no vale la pena sostener un aparato estatal permanente. Cuando se necesite (que puede ser siempre) se contrata en el mercado y al valor de mercado, en el marco de la competencia que, dicen, siempre mejora la calidad de la oferta.
El Estado macrista es un Estado de las no políticas sociales. Sin anuncios sobre la caída de las políticas públicas destinadas a restituir derechos, pero con prácticas que apuntan sistemáticamente al vaciamiento del Estado y al traslado paulatino de muchas de sus funciones a manos privadas... a precio de mercado.

› EL GOBIERNO ANUNCIO AUMENTOS DE HASTA EL 100 POR CIENTO PARA EL TRANSPORTE EN EL AREA METROPOLITANA Trenes y colectivos con tarifas de Cambiemos

Por Tomás Lukin
El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, carpeta en mano, consideró que el Gobierno fue sensible con la tarifa social.
Imagen: Télam.
Viajar en transporte público en el área metropolitana será hasta 100 por ciento más caro. El aumento en los boletos de trenes y colectivos entrará en vigencia dentro de una semana. El tarifazo en los servicios públicos se extenderá a las facturas de gas, el servicio de Aysa y, dentro de dos meses, los viajes en subte, mientras que los automovilistas experimentarán el nuevo ajuste autorizado para el precio de los combustibles (ver aparte). Con el nuevo esquema tarifario para los colectivos, el recorrido más corto dentro de la Ciudad de Buenos Aires se duplicará, al pasar de 3 a 6 pesos, y el pasaje que hoy consume 3,5 pesos de la tarjeta SUBE aumentará 86 por ciento para llegar a 6,5 pesos. La adecuación para los ferrocarriles dependerá del ramal: en las líneas Sarmiento y San Martín un recorrido intermedio pasará de 2 a 4 pesos, 100 por ciento más.
El anuncio iba a realizarse ayer por la mañana en el microcine del Palacio de Hacienda, pero una movilización de ATE contra los despidos impulsados por el nuevo equipo económico obligó al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, a postergar su intervención y buscar un escenario alternativo (ver página 4). Fue desde la Casa Rosada donde Dietrich presentó los aumentos enfatizando la “sensibilidad” del gobierno para garantizar la “tarifa social”. El pago bonificado para jubilados, trabajadoras de casas particulares y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) no solo es un escalafón ya existente en el cuadro tarifario sino que los aumentos llegarán hasta el 50 por ciento. Aunque no estarán a salvo de los aumentos, la tarifa que pagarán esos usuarios es significativamente inferior.
“A nadie le gusta anunciar un aumento pero hubo mucho populismo en el manejo de las tarifas”, indicó el ministro Dietrich al reconocer el impacto de la medida sobre “la capacidad adquisitiva del salario” y advertir sobre la “sustentabilidad del sistema”. Acompañado por empresarios y sindicalistas, el funcionario enmarcó las innovaciones en un “acuerdo sectorial” ya que también anunció un aumento salarial del 29 por ciento anual para los choferes de colectivos (ver aparte).

Bondis

Con el cuadro tarifario que comenzará a correr el viernes 8 de abril los boletos que hoy cuestan 3, 3,25 y 3,5 pesos pasarán a 6, 6,25 y 6,5 pesos, respectivamente. Los viajes más largos, aquellos que se extienden por más de 12 kilómetros y suelen incluir el cruce a la provincia de Buenos Aires, aumentarán de 4 y 4,7 pesos hasta 6,75 y 7 pesos. Dietrich sostuvo que este nuevo cuadro tarifario regirá durante todo 2016. Las subas van del 49 al 100 por ciento.
El ajuste sobre la tarifa social será menor: entre 12 y 50 por ciento. Hasta ahora las personas alcanzadas por el beneficio pagaban el 60 por ciento de la tarifa normal y desde el próximo viernes será el 45 por ciento, sobre un valor más caro. En concreto, el precio del viaje en colectivo pasará de 1,8 a 2,7 pesos para los recorridos más breves y de 2,8 a 3,15 en los viajes más extensos. El ministro de Transporte señaló que los beneficiarios son 6 millones. “Hemos sido muy agresivos en el descuento de la tarifa social. En un marco de dificultad fiscal el gobierno nacional hace un aporte muy importante al sistema en el área metropolitana para permitir que se ubique en estos niveles”, aseveró, al comparar los 2,7 pesos que pagarán quienes accedan a esta tarifa con los 6 pesos para el resto de los usuarios. Más allá de eso, lo cierto es que de pagar 1,8 pesos, los contemplados para la tarifa social pasarán a afrontar un valor de 2,7 pesos. El funcionario, por otra parte, dijo que se construirán nuevos metrobuses en el área metropolitana.
El último aumento en el transporte para esta zona fue en 2014. En ese momento, se autorizaron dos ajustes implementados en enero y junio que arrojaron un incremento global del 100 por ciento para los viajes en colectivo. El responsable de los anuncios consideró a la medida como un acto de justicia federal ya que reduce la diferencia en el precio de los colectivos en el área metropolitana y provincias como Córdoba, Santa Fe o Neuquén donde, con menores subsidios, las autoridades implementaron fuertes aumentos. Después de los más recientes ajustes aplicados a fines de 2015, las líneas urbanas cordobesas pasaron a cobrar 8,25 pesos, el boleto común santafesino llegó a 5,6 pesos y en la capital neuquina los usuarios pagan 7,5 pesos.
Dietrich prometió desarrollar una tarifa multimodal que permita utilizar con el mismo pasaje diferentes medios de transporte pero no se puso plazos. Por eso, en términos absolutos un trabajador en relación de dependencia que utiliza dos colectivos, por ejemplo, para llegar desde La Matanza hasta el microcentro porteño gastará por día 12 pesos en transporte (60 pesos por semana y 240 pesos al mes). El impacto en el bolsillo será inferior para aquellos que realizan un tramo en tren y, además, toman un colectivo para moverse hacia o desde la estación. Por ejemplo, trasladarse en el Belgrano Norte desde Los Polvorines y subirse a un colectivo en Retiro para llegar a la oficina insumirá 9,5 pesos más todos los días (47,5 cada semana y 190 por mes).

Trenes

Los aumentos en el sistema ferroviario dependerán de cada ramal. En el Sarmiento, Mitre y San Martín, dependiendo la distancia, los boletos costarán entre 4 y 6 pesos. En el Urquiza, entre 2 y 3,60 pesos. El Roca tendrá tres secciones con valores de entre 2 y 4 pesos. El Belgrano Sur cobrará entre 2 y 3,40 pesos y el Belgrano Norte, de 2 a 4,80 pesos. En la mayoría de los casos la suba del precio mínimo alcanza el 100 por ciento. En el sistema ferroviario metropolitano persisten elevados niveles de elusión, por eso el objetivo oficial de mediano plazo será aumentar el cobro de los pasajes.
Las tarifas sociales mínimas serán de 90 centavos en ramales Roca, Urquiza, Belgrano Norte y Belgrano Sur. Para los recorridos cubiertos por las líneas Sarmiento, Mitre y San Martín el boleto más bajo que pagarán beneficiarios de la AUH, trabajadoras de casas particulares o veteranos de guerra será de 1,8 pesos. Por su parte, el valor de los pasajes sin SUBE seguirá siendo más elevado y llegará hasta 12 pesos.

salvajes unitarios

EL SECRETARIO DE LA UIA DIJO QUE EL GOBIERNO "SE QUIERE SUICIDAR" CON SUS ANUNCIOS DE AJUSTE LE PIDIÓ "MEDIDAS RÁPIDAS" PARA EVITAR UNA CRISIS MAYOR

Para los industriales, el tarifazo puede generar al menos 100 mil despidos




A TRAVÉS DE UN DECRETO, EL GOBIERNO OFICIALIZÓ UNA SUBA PROMEDIO DEL 300 POR CIENTO EN TODO EL PAÍS

Aranguren: "La tarifa de gas era baja"

TAL COMO LO APROBÓ EL CONGRESO, EL ESTADO SE ENDEUDARÁ POR 12,5 MIL MILLONES DE DÓLARES

El Gobierno promulgó el acuerdo buitre


EL MINISTRO GUILLERMO DIETRICH MINIMIZÓ EL IMPACTO QUE TENDRÁ EN LA SOCIEDAD EL AUMENTO DEL 100 POR CIENTO EN LOS BOLETOS DE TRENES Y COLECTIVOS

"En plata no es tanto"

El primer periodista censurado por el gobierno de Macri habló con "Desayuno Americano" y no se guardo nada
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