Fue un hecho político difícil de predecir el que modificó el cansino devenir que tenía la interna del frente Cambiemos. El resultado del balotaje porteño, que se celebró el pasado 19 de julio y en el que Horacio Rodríguez Larreta le ganó arañando a Martín Lousteau, sólo por tres puntos, sacudió la disputa en la alianza formada por la UCR, el PRO y la Coalición Cívica. “Esa elección era un examen para medir nuestra competitividad dentro de la coalición”, reconoció a Tiempo uno de los principales operadores del precandidato radical Ernesto Sanz.
A partir de allí, los acontecimientos fueron sumándose. Sanz se despabiló. Percibió que tenía posibilidades de darle una pelea más pareja a Mauricio Macri por la candidatura presidencial. El jefe de Gobierno porteño, por su parte, siguió a pies puntillas el giró discursivo que tenía planeado para tratar de captar a los votantes que no comulgan con el fundamentalismo opositor, aunque no sean oficialistas. Este viraje del alcalde abrió un flanco débil: la posibilidad de perder respaldo de los opositores duros. Y por esa “grieta” el líder partidario de los boinas blancas apuntaló su campaña. Usó -como adelantó este diario en su edición de ayer- un video que circuló por las redes sociales y que tuvo mucha repercusión en el ciber mundo anti K.
El spot publicitario, con una música épica de fondo, toma fragmentos del discurso que Sanz dio en el estadio Luna Park en octubre del 2014, momento en el que presentó formalmente su precandidatura para competir dentro del Frente Amplio Unen (FAU). Esto puede parecer la prehistoria de la política argentina, pero fue hace menos de un año, cuando la posibilidad del acuerdo entre los boinas blancas y el PRO -el tema estaba instalado- comenzaba a horadar al frágil FAU, hasta que terminó quebrándolo.
Esas frases seleccionadas del senador, en el video que se viralizó, están acompañadas de imágenes de Cristina Fernández, del ex presidente Néstor Kirchner, de funcionarios y ex funcionarios del gobierno nacional.
La conjunción de los elementos termina componiendo un mensaje de fuerte contenido opositor, que repite los caballitos de batalla que diferentes sectores, políticos y mediáticos, han usado contra el kirchnerismo durante todos estos años. Sanz acusa al gobierno de “haber desperdiciado la mejor década” de la historia; de “dividir y enfrentar” a la sociedad; de “populismo, que es aprovecharse de la angustia de la gente”; y de “corrupción”.
En el entorno del mendocino estaban exultantes con el “impacto” que el video produjo en las redes. “Lo levantaron todos los diarios del interior en sus portales”, destacaron. También remarcaron la cantidad de “compartidos” que tenía. Sostuvieron, además, que “no habían calculado” el giro nac & pop de Macri en el momento en que comenzaron la realización del nuevo spot, que lo habían “iniciado antes” de que se librara el balotaje capitalino, que fue la noche en la que Argentina vio nacer al nuevo Mauricio. La suma de estos hechos, algunos buscados y otros fortuitos, hacían que los boinas blancas sintieran  que las estrellas se les habían alineado para los últimos días de la campaña.
Respecto de la apuesta electoral concreta. Uno de los principales operadores políticos del senador, que también es candidato a diputado nacional, sostuvo que apuntan sobre todo a la “clientela” radical que “tenga alguna duda para inclinarse por Ernesto”. Según las que hacen en el entorno de Sanz, hay unos 2,5 millones de votantes, un 10% del electorado, que todavía tiene identificación partidaria con la UCR, más allá de quién sea el candidato. “Si logramos consolidar esa base podemos dar una sorpresa en las PASO”, sostuvieron los sanzistas, que calculan que Cambiemos logrará alrededor de un tercio en las Primarias y, por ende, si ellos se acercaran a los 15 puntos podrían tener chances.
Sobre los próximos pasos, en el equipo de campaña del líder radical subrayaron que en el video que circuló “no se hizo mención a YPF”, por ejemplo, “porque no necesitamos sobreactuar”. “Nosotros apoyamos la reestatización”, destacaron, diferenciándose una vez más del macrismo. Y agregaron que en los próximos días “aparecerán las propuestas”.
Aliados incómodos
 El frente radical-macrista, que nació en marzo pasado, luego de la convención de la UCR en Gualeguaychú, tiene desde su origen varias dificultades estructurales.
Una de ellas es la estrategia de instalación del alcalde porteño que diseño Jaime Duran Barba. Es, en rigor, la receta elaborada por el consultor ecuatoriano en sus oficinas de Miami y con la que viaja por distintos países de América Latina: separar al candidato de todo lo que “huela” a “política tradicional”, lo que obviamente incluye los partidos. Ese, por caso, fue el camino seguidos por Marina Silva, en Brasil, asesorada por Duran Barba, y salió tercera.
Esta visión choca, naturalmente, con el acuerdo con el longevo partido radical, que fue impulsado por la rama más política del macrismo, liderada por el ministro de Gobierno, Emilio Monzó, en eterno tironeo con el ecuatoriano.
Desde que los radicales aprobaron en Entre Ríos el acuerdo con el alcalde de la Capital, el PRO hizo todos los esfuerzos posibles para que Cambiemos no aparezca como una alianza sino un grupo de fuerzas y dirigentes dispuestos a “acompañar” al jefe amarillo.
Estos desplantes tuvieron su efecto en la UCR. Allí, la mayoría de los sectores, no todos, analizan esta alianza como una necesidad coyuntural. Macri, supuestamente, sería el “candidato que mide bien” que los radicales no tenían y que funcionaría de “locomotora” para recuperar el partido, sumando poder territorial, ganando “varias gobernaciones”. Este plan, que entre otros Sanz le ofreció a sus correligionarios, sólo logró plasmarse en la recuperación de Mendoza, a manos de Alfredo Cornejo. Además, siempre tuvo el punto complejo de Capital y Santa Fe, distritos en los que los boinas blancas compitieron con el PRO, en el caso santafesino, aliados al socialismo, y en la Ciudad, respaldando a Lousteau, que terminó logrando un resultado que cambió la ecuación de Cambiemos y endureció la interna.
Prescindente
Aunque los antecedentes enseñan que Elisa Carrió, la tercera pata del frente Cambiemos, se especializa en dinamitar coaliciones políticas que en muchos casos ella misma ideó, su posición actual en la interna de la alianza opositora la hace aparecer como una suerte de agente pacifista. Carrió no parece apostar a derrotar a ninguno de sus dos adversarios.
De hecho, ayer, mientras recorría la provincia de Mendoza, una casi irreconocible Lilita declaró: “Vengo a pedir especialmente el voto para Cambiemos. Vengo a pedirlo para todos los candidatos, para Mauricio, para Ernesto, para mí”. En estos días en que todo el universo opositor parece dar giros inesperados, la chaqueña aporta el suyo. "La verdad -declaro- es que yo ya gané. He dado la vida por esta Nación, por la República. Necesito muchos votos, sí, para seguir la lucha". «