jueves, 28 de agosto de 2014

KICILLOF Y ZANNINI DEFENDIERON EL PROYECTO PARA EL CANJE DE LA DEUDA “No nos pueden impedir pagar”

 Por Sebastian Abrevaya
El kirchnerismo hizo ayer una fuerte defensa en el Senado del proyecto de ley de pago soberano de la deuda. El ministro de Economía, Axel Kicillof, encabezó la exposición en representación del Ejecutivo nacional, que involucró también al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini y a la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona. “Si el Congreso no hace nada se convierte en escribanía del juez Griesa”, advirtió Kicillof, parafraseando el remanido cliché opositor sobre el Congreso como “la escribanía” del Poder Ejecutivo. Los senadores de la oposición rechazaron esa afirmación, ratificaron su voto en contra de la iniciativa y acusaron al Gobierno de querer hacerlos “corresponsables del fracaso” de la negociación con los fondos buitre. Al cierre de esta edición, el Frente para la Victoria se disponía a emitir dictamen para tratar el tema en el recinto del Senado el próximo miércoles.
Con la mira puesta en el 30 de septiembre, cuando se cumple un nuevo vencimiento de pago de deuda externa, el kirchnerismo dio ayer el primer paso para intentar sortear el obstáculo instrumentado por el juez de Nueva York, Thomas Griesa, al ordenarle al Banco de Nueva York Mellon (Bony) que no efectúe el pago al 92,4 por ciento de los bonistas que ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010. “En este texto de ley, básicamente, se dispone no el canje de la deuda sino el pago soberano local. Es un capítulo más para que nadie diga que Argentina no cumple con sus obligaciones”, explicó Zannini.
El proyecto propone reemplazar al Bony por el agente de pago Nación Fideicomisos SA y ofrecerle voluntariamente a los bonistas que acepten cobrar los 200 millones de dólares que vencen en septiembre en Argentina. “Soberanamente no nos pueden impedir pagar. Queremos pagar y lo vamos a hacer, no lo podemos hacer en el Banco de Nueva York, lo vamos a hacer acá”, reiteró Kicillof. En su exposición, el ministro de Economía insistió con las críticas a los fondos especulativos y al juez Griesa, quien en su fallo “encadenó de manera absurda y sorprendente aquellos bonos defaulteados de 2001 a las reestructuraciones exitosas que realizó Argentina con una adhesión récord”. Según el titular de la cartera económica, los fondos como el que representa Paul Singer quiere obligar a la argentina a “negociar bajo extorsión”. “No servía pagar según lo que dijo Griesa, era ilegal e inequitativo, después de pagar eso venían otros y otros y otros”, alertó, y denunció que existe “un plan de los fondos buitres” para atacar al país y devaluar el peso.
Desde la oposición, el senador Gerardo Morales le reprochó al ministro por tratarlos “con mucha soberbia”. “Es una falta de respeto que nos diga que si el Congreso no aprueba esta ley nos convertimos en la escribanía de Griesa. Rechazo terminantemente esa conceptualización”, expresó el jefe de la bancada radical. Respecto de la iniciativa, Morales consideró que el Poder Ejecutivo tiene “todas las facultades” para cumplir los objetivos que establece el nuevo proyecto ya que cuenta con una norma de 2013 en la que se autoriza al Ministerio de Economía “a realizar todos aquellos actos necesarios para la conclusión del proceso de reestructuración de los títulos públicos” de los canjes de 2005 y 2010. En ese contexto, el jujeño aseguró que “la intención del gobierno de traer este proyecto de ley es hacer coparticipe al Congreso de la Nación del fracaso de esta negociación”.
“A ustedes se les escapa completamente la complejidad de esta ley. Usted está terriblemente equivocado. Su intervención ha sido un fracaso estrepitoso”, le respondió Kicillof. El ministro explicó que la ley anterior no autoriza a abrir una nueva cuenta para realizar el pago en Argentina, que no se podría realizar el cambio de legislación ni tampoco depositar el equivalente al pago correspondiente a los fondos buitre. “No se les cayó de la cabeza una mínima solución más que decir ‘es un fracaso’”, remató el ministro.
El senador Pino Solanas insistió en calificar como un “estrepitoso fracaso” la negociación del gobierno argentino y, en las antípodas del PRO, rechazó de plano el pago de la deuda externa. Previamente, el peronista disidente Adolfo Rodríguez Saá había adelantado su rechazo a la iniciativa y pidió que se cree una comisión bicameral “que se encargue de arreglar la deuda interior y exterior de la nación”. En la misma línea, los radicales insistieron en un viejo pedido para crear una comisión que investigue la deuda pública. En respuesta, Zannini recordó que el gobierno de Raúl Alfonsín tuvo la posibilidad de repudiar la deuda luego de la dictadura “pero no tuvo la fuerza política”. “Se rompió la posibilidad luego de que el Parlamento argentino aceptó pagar la deuda”, concluyó.
No sólo se escucharon voces de opositores. El jefe de bloque del FpV, Miguel Pichetto, cuestionó la actitud negativa de la oposición y recordó que no fue el kirchnerismo el que delegó la soberanía al aceptar la jurisdicción de Nueva York sino que fueron los gobiernos anteriores al emitir los bonos. “Acá hay mucha hipocresía en el debate. En 2003, 2004, ¿se podía cambiar la jurisdicción ya diseñada por gobiernos anteriores? ¿Se podía hacer alegremente? No, no se podía hacer, no había canje con los acreedores. Se podía hacer ahora, con un Estado fortalecido, pero la Argentina era un país débil cuando hicimos la primera reestructuración”, remató Pichetto. El jefe de la bancada le reprochó a la UCR y al socialismo, que no adopten una actitud de mayor compromiso en este tema.

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