domingo, 30 de septiembre de 2012

UNA POESIA DEL ' 73

04 SEPTIEMBRE 2012

Anoche


Martín Rodríguez

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El siguiente texto pertenece a una publicación a propósito del homenaje a los detenidos-desaparecidos de la Escuela de Bellas Artes “Manuel Belgrano” realizado el viernes 17 de agosto último. El homenaje consistió en la colocación de unas placas por cada uno de ellos en la dirección donde funcionó la escuela, en Wenceslao Villafañe 1492, del barrio de Barracas. Se trata de las siguientes víctimas: Carlos Mayor, Celia López, Estela Oesterheld, Raúl “el Vasco” Martola, Ernesto “Conejo” Rivero, Cecilia Minervini, Edith Zeitlin e Hilda Adriana Fernández. El autor del texto aquí reproducido es un poeta, artista plástico y militante peronista que pasó aquellos años por las aulas de dicha Escuela. Ofreció para la publicación de homenaje el fragmento de un sueño anotado en un cuaderno en agosto de 1973. Durante las mutaciones violentas de aquella primavera. Lejos del tono elegíaco o épico de un tiempo recordado siempre con tanto ardor, aparecen en este texto el temor, la duda y la locura como puntas de un iceberg para comprender la experiencia de un tiempo tan fuerte como aquel. Un hombre frente a la máquina de su tiempo. Y el breve lugar donde asentar su convicción íntima: el temor que, también en este caso, era una proyección colectiva. ¿Eran felices? ¿Cavaban sus propias fosas? ¿Valía tanto la pena? ¿Había lugar para decir lo que se soñaba de noche y solo? Preguntas ante tal intensidad expresiva. Pasen y lean.
M.R.
Por Marcos Cesarsky
Anoche dormí mal. Me acosté pensando en las grandes dudas que me crea el camino que esta tomando el gobierno actual, el golpe del 13 de julio –es golpe, no es golpe- (…) Ezeiza, los compañeros muertos…
Pensaba también en mis dudas de estudiante, en mi carrera de estudiante de arte que a tres meses de recibirme, ya quedó tan atrás; tan atrás mi necesidad de creación individual, de expresarme para mí solo.
(…)
Con todo eso me acosté muy aplastado, muy metido adentro de la campana de vidrio, esa campana de vidrio que guarda los sándwiches en el mostrador de los boliches. Y yo me sentía un sándwich, una pastafrola, o cualquier otra cosa que está aislada de toda la gente que toma, fuma, charla, y se divierte.
Con todo eso me acosté, me dormí después de un buen rato de frío interior. A la mañana me desperté sobresaltado, fue una pesadilla terrible, un muchacho que creo que era yo, se disponía a hacer una pintada en un gran paredón blanco. Todo estaba bañado por una luz blanca. (…)
Empezaba a pintar, aparecían las primeras letras del aerosol, se oía una frenada, una ráfaga de ametralladora y la sangre del joven –mi sangre- se mezcla con las letras rojas.
El joven y yo caemos al piso, el coche se aleja y me despierto bañado en sudor frío.
Con todo eso me levanto, me lavo apenas la cara, no me afeito, me visto y me voy a la escuela a encontrarme con mis compañeros.
Llego, estoy solo, los demás todavía no llegaron. Me acerco a la escalera que da al primer piso, oigo unos ruidos que parecen voces humanas, gritos de bebé. Teóricamente el edificio está vacío, me aterro, me alejo y me acerco una y otra vez y no me animo a subir.
El miedo crece.
Recorro la escuela, de lado a lado, llego al patio, abro la puerta, y me río, comienzo a reírme como un loco, no puedo parar.
Descubro palomas, muchas palomas que se arrullan y hacen ruido de voces humanas, de llantos de niños.
Llegan mis compañeros, empezamos a hablar de las novedades. (…)
Empezamos a trabajar, queremos hacer una escuela para los chicos del barrio, trabajo todo el día, me siento bien.
Agosto de 1973

GB

sábado, 29 de septiembre de 2012

WALSH

Yo, Rodolfo

Por Rodolfo Walsh
Cuando chico, ese nombre no terminaba de convencerme: pensaba que no me serviría, por ejemplo, para ser presidente de la República. Mucho después descubrí que podía pronunciarse como dos yambos aliterados (1), y eso me gustó.

Nací en Choele-Choel, que quiere decir "corazón de palo". Me ha sido reprochado por varias mujeres.

Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios. El más espectacular: limpiador de ventanas; el más humillante: lavacopas; el más burgués: comerciante de antig"uedades; el más secreto: criptógrafo en Cuba.

Mi padre era mayordomo de estancia, un transculturado al que los peones mestizos de Río Negro llamaban Huelche. Tuvo tercer grado, pero sabía bolear avestruces y dejar el molde en la cancha de bochas. Su coraje físico sigue pareciéndome casi mitológico. Hablaba con los caballos. Uno lo mató, en 1947, y otro nos dejó como única herencia. Este se llamaba "Mar Negro", y marcaba dieciséis segundos en los trescientos: mucho caballo para ese campo. Pero esta ya era zona de la desgracia, provincia de Buenos Aires.
Tengo una hermana monja y dos hijas laicas.
Mi madre vivió en medio de cosas que no amaba: el campo, la pobreza. En su implacable resistencia resultó más valerosa, y durable, que mi padre. El mayor disgusto que le causo es no haber terminado mi profesorado en letras.

Mis primeros esfuerzos literarios fueron satíricos, cuartetas alusivas a maestros y celadores de sexto grado. Cuando a los diecisiete años dejé el Nacional y entré en una oficina, la inspiración seguía viva, pero había perfeccionado el método: ahora armaba sigilosos acrósticos.

La idea más perturbadora de mi adolescencia fue ese chiste idiota de Rilke: Si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir. Mi noviazgo con una muchacha que escribía incomparablemente mejor que yo me redujo a silencio durante cinco años. Mi primer libro fueron tres novelas cortas en el género policial, del que hoy abomino. Lo hice en un mes, sin pensar en la literatura, aunque sí en la diversión y el dinero. Me callé durante cuatro años más, porque no me consideraba a la altura de nadie.

Operación masacre cambió mi vida. Haciéndola, comprendí que, además de mis perplejidades íntimas, existía un amenazante mundo exterior. Me fui a Cuba, asistí al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces épico, a veces fastidioso. Volví, completé un nuevo silencio de seis años. En 1964 decidí que de todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que más me convenía. Pero no veo en eso una determinación mística. En realidad, he sido traído y llevado por los tiempos; podría haber sido cualquier cosa, aun ahora hay momentos en que me siento disponible para cualquier aventura, para empezar de nuevo, como tantas veces. En la hipótesis de seguir escribiendo, lo que más necesito es una cuota generosa de tiempo. Soy lento, he tardado quince años en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiración de un texto; sé que me falta mucho para poder decir instantáneamente lo que quiero, en su forma óptima; pienso que la literatura es, entre otras cosas, un avance laborioso a través de la propia estupidez.

(1) Unidad métrica compuesta por una sílaba breve (sin acento) y una larga (acentuada).
Así, habría que leer Rodólf Fowólsh.

GB

EDUARDO GALEANO

ZONA LITERARIA
Mi primera muerte fue así
Por Eduardo Galeano
1.
Me pasaba las noches sentado en la cama y llenando ceniceros.
Silvia, inocente, dormía de un tirón. Yo la odiaba a la hora del amanecer. La despertaba, la sacudía por los hombros, quería decirle: éstas son las preguntas que no me dejan dormir. Quería decirle: me siento solo, yo perseguidor, perro que ladra a la luna, pero no sé qué carajo me salía de la boca en lugar de palabras. Creo que tartamudeaba disparates, como ser: pureza, sagrado, culpa, hambre de magia. Llegué a convencerme de que había nacido equivocado de siglo o de planeta.
Hacía pocos años que yo había perdido a Dios. Se me había roto el espejo. Dios tenía los rasgos que yo le ponía y decía las palabras que yo esperaba. Mientras fui niño, me puso a salvo de la duda y de la muerte. Había perdido a Dios y no me reconocía en los demás.
La militancia política no me aliviaba, aunque en más de una ocasión, enchastrado de arriba a abajo por el engrudo de las pegatinas, pude sentir un alegre cansancio o sensación de combate que valía la pena. Alrededor había un mundo quieto y domesticado para la obediencia, en el que cada ciudadano representaba su personaje (algunos tenían un elenco completo) y echaban puntualmente su saliva los perritos de Pavlov.
Varias veces intenté escribir. Yo intuía que ésa podía ser una manera de sacarme de adentro a la mala bestia que me había crecido. Escribía una palabra, una frase a veces, y en seguida la tachaba. Al cabo de algunas semanas o meses la hoja estaba toda lastimada, quieta en su sitio sobre la mesa, y no decía nada.

2.
Quise llorar. Lloré. Tenía diecinueve años recién cumplidos y preferí pensar que lloraba por el humo de todas las cosas mías que estaba quemando. Armé un buen incendio de papeles, fotos y dibujos, para que no quedara nada de mí. Se llenó la casa de humo y yo me senté en el suelo y lloré. Después salí a recorrer farmacias y compré luminales como para matar a un caballo.
Ya había elegido el hotel. Mientras caminaba por la calle Río Branco, calle abajo, sentía que estaba muerto desde hacía horas o años, vacío de curiosidad y de deseo, y que sólo me faltaba cumplir con los trámites. Sin embargo, al llegar al cruce de la calle San José un automóvil se me vino encima y mi cuerpo, que estaba vivo, pegó un salto descomunal hasta la vereda.
Lo último que recuerdo de mi primera vida es una ranura de luz en la puerta cerrada mientras yo me hundía en una noche serena que no iba a terminarse nunca.

3.
Me desperté, al cabo de varios días de coma, en la sala de presos del hospital Maciel. Era para mí un mercado de Calcuta: veía tipos medio desnudos, con turbantes, vendiendo baratijas. Se les salían los huesos, de tan flacos. Estaban sentados en cuclillas. Otros hacían danzar a las serpientes con una flauta.
Cuando salí de Calcuta no había mugre ni sombras dentro de mí. Por fuera estaba destrozado, culpa del ácido de las meadas y la mierda que el cuerpo había seguido echando por su cuenta, mientras yo dormía mi muerte en el hotel. El cuerpo nunca me perdonó. Me quedaron las cicatrices: la piel de cebolla que ahora me impide andar a caballo en pelo, como quisiera, porque se abre y sangra, y en las piernas las marcas de las heridas que llegaron hasta el hueso. Todas las mañanas las veo, cuando me levanto y me pongo las medias.
Pero eso era lo de menos en aquellos días del hospital. Se me habían lavado los ojos: veía al mundo por primera vez y me lo quería comer. Todos los días siguientes iban a ser de regalo.
Dos por tres me olvido, y regalo a la tristeza esta vida de yapa. Me dejo expulsar del Paraíso, dos por tres, por ese Dios castigador que no termina de irse de adentro de uno.

4.
Entonces pude escribir y empecé a firmar con mi segundo apellido, Galeano, los artículos y los libros.
Hasta hace poco creía que lo había decidido por las dificultades fonéticas que en castellano tiene mi apellido paterno. Al fin y al cabo, era por eso que yo lo había castellanizado: firmaba Gius, en vez de Hughes, los dibujos que, desde muy chiquilín, publicaba en El Sol.
Y recién ahora, una noche de éstas, me di cuenta de que llamarme Eduardo Galeano fue, desde fines de 1959, una manera de decir: soy otro, soy un recién nacido, he nacido de nuevo.

[De Días y noches de amor y de guerra]

 EL OTIBA.ORG

GB

LOS CHICOS DE HARVARD PRO...GRESAN

Llamaron a sacarle la tarjeta roja a Cristina como el FMI
Los fondos buitre que operaron en defensa del monopolio de Clarín
Por Javier Borelli

Quisieron esconder su lobby por la deuda detrás de la defensa de la libertad de expresión. La SIP, ADEPA y los ataques a Chávez.

Faltaba más de media hora para que se abrieran las puertas del auditorio del Harvard Kennedy School donde expondría la presidenta Cristina Fernández cuando llegaron dos mujeres jóvenes repartiendo coloridos folletos a las personas que hacían cola para ingresar al recinto.

Uno de ellos, pequeño y de forma rectangular, los invitaba a sacarle la tarjeta roja a Cristina en clara referencia a las declaraciones de la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, que el lunes había empleado la metáfora futbolera para referirse a la acción que tomaría su organismo si la Argentina no mejoraba los índices estadísticos que elabora el Indec.

El otro folleto, tamaño A4, tenía una foto de Cristina sentada en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y estaba titulado "¿Cuán libre es la prensa en la Argentina?", acompañado por el subtítulo "la libertad de prensa está bajo ataque".

Un bolillero reproducía denuncias presentadas en 2011 por organizaciones como el World Press Freedom Committee, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) o la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) sobre presuntas violaciones a la libertad de expresión.

No se mencionaba, sin embargo, que todas esas entidades están integradas por el mismo grupo de medios argentinos. Tampoco el fallo de la Corte Suprema que fijó al 8 de diciembre como fecha límite para iniciar la desinversión a los grupos que no cumplan con los parámetros fijados en la Ley de Medios de la Democracia.

En cambio, se hacía referencia al "deterioro de la libertad de expresión" y al "acoso constante y la intimidación de los periodistas independientes y críticos", se mencionaba peyorativamente un reconocmiento otorgado por la Universidad Nacional de La Plata al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por su tarea en pos de la libertad de expresión y, por último, se citaba al "diputado de la oposición" Federico Pinedo para criticar la ley que declaró de interés público la producción y distribución de papel de diario.

Del otro lado del folleto se ofrecía un formulario de preguntas encabezado con la frase "Presidenta Kirchner, la comunidad de Harvard quiere saber…" Debajo, cuatro signos de interrogación habilitaban párrafos que planteaban un escenario negativo y que eran coronados cada uno con una pregunta: "¿Cree que se están haciendo políticas para defender la libertad de prensa? ¿Qué reacción toma su gobierno para resolver el problema de los bonistas que han perdido 7000 millones de dólares en los últimos cinco años producto de unas estadísticas de inflación subvaloradas? ¿Qué pasos positivos piensa tomar para arreglar las enormes deudas con los ciudadanos de EE UU y con el gobierno de EE UU? ¿Cómo piensa sobreponerse a los obstáculos y disuadir a los líderes extranjeros para que inviertan en su país tras la renacionalización de YPF?"

Al final del folleto se invitaba a la gente a seguir vía Twitter o visitar online el sito de la American Task Force Argentina (ATFA), un grupo liderado por el abogado Robert Schapiro (imagen) y la ex representante de los EE UU en el Consejo de Seguridad de la ONU, Nancy Soderberg, que reúne a fondos buitre que no quisieron aceptar la restructuración de la deuda argentina.

Detrás de la ATFA se ocultan personajes como el multimillonario Kenneth Dart, quien según el embajador argentino en los EE UU, Jorge Argüello, lleva invertidos más de 3 millones de dólares "en desplegar un agresivo lobby contra la Argentina en el Congreso de Estados Unidos y en la Legislatura del estado de Nueva York".

29/09/12 Tiempo Argentino

El armado político detrás de las preguntas a la presidenta en Boston
Hubo panfletos con un cuestionario armado y denuncias de una asociación de fondos buitre que acusaban al gobierno por violar la libertad de expresión y atacar al Grupo Clarín. Como en Nueva York, se convocó a cacerolear.

Panfletos con una descripción sesgada de la realidad económica y social en el país que sugerían qué preguntar. Correos electrónicos convocando a un cacerolazo a los ciudadanos argentinos residentes en Boston. Una agrupación de fondos buitre que reclama contra la Argentina manifestando en la puerta y un militante y ex funcionario del PRO que reconoció que las preguntas de los estudiantes fueron coordinadas de antemano.

Ese es el trasfondo que dejó la última actividad de la presidenta Cristina Fernández en los Estados Unidos, donde enfrentó lo que en los papeles era un diálogo con estudiantes de la Escuela de Gobierno de una de las universidades más prestigiosas del mundo, pero en los hechos terminó siendo algo muy parecido a un acto político destinado a cuestionar no sólo su figura sino también su programa de gobierno.

"La libertad de expresión está en peligro en la Argentina. La presidenta Cristina Kirchner se niega a ofrecer conferencias de prensa, ataca a los medios que se le oponen y demoniza a los opositores que piensan distinto que ella. El acceso a la información es esencial en la democracia. Sin embargo, los ciudadanos argentinos encuentran cada vez más dificultades para acceder a esa información. Por eso le pedimos que tome un minuto de su tiempo para hacerle las preguntas que la gente en la Argentina no puede realizar a sus gobernantes."

El texto corresponde a uno de los panfletos que el jueves circularon desde temprano en las puertas del edificio de Harvard en el que iba a exponer la presidenta, e incluye una serie de 15 preguntas para hacerle a la mandataria argentina. Cualquier relación entre esa presentación y la muletilla que varios de los jóvenes emplearon para preguntar (cuando celebraban la posibilidad que les está vedada a los argentinos) es una pura coincidencia.

Las preguntas iban desde la ya desmentida versión de que el Indec afirmaba que en la Argentina se podía comer por seis pesos, que uno de los estudiantes de Harvard realizó en términos muy similares a los del panfleto; hasta las restricciones para la compra de dólares (también formulada), pasando por una que plantea: "Qué quiere hacer el gobierno argentino el 8 de diciembre con el Grupo Clarín y su conglomerado de medios."

Siete de las diez preguntas que le fueron formuladas a la presidenta estaban en ese panfleto, que varios de los estudiantes tenían en sus manos a la hora de preguntar. "Tenés mala memoria que tenés que leer", preguntó irónica Cristina a un estudiante venezolano que tenía un papel en su mano frente al micrófono.

"No pregunto lo que quieren ellos", anticipó un estudiante que se presentó como salteño y luego consultó a la mandataria argentina sobre el rol de la responsabilidad social en el desarrollo económico. Nunca aclaró quiénes eran "ellos", aunque su advertencia daba cuenta de una organización previa para la realización de las preguntas.

También aparece en el panfleto la pregunta sobre la perspectiva de la re-reelección. Esa fue la que efectuó Juan Ignacio Maquieyra, ex asesor del ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, autor intelectual del 0-800 para receptar denuncias sobre la actividad política en las escuelas. Maquieyra es además uno de los fundadores y secretario general de Generación Argentina Política, una agrupación de la juventud del PRO cuya sigla es idéntica a la de una conocida marca de ropa estadounidense (GAP) y convoca a encuentros de militancia en el After Oficce en el Bar Mística.

"Queremos conformar una dirigencia política profesional que sintetice conocimiento académico con praxis política de manera tal de poder transformar efectivamente la realidad", sostiene GAP desde su página web.

Maquieyra, quien rescindió su contrato con el Ministerio de Educación porteño antes de viajar dos meses atrás a Boston, destacó en su pregunta que estaba agradecido de poder efectuar las preguntas que el resto de sus compatriotas no pueden hacer y según informó la agencia Télam luego reconoció en diálogo con periodistas argentinos que las preguntas que se le iban a hacer a la presidenta fueron coordinadas previamente.
Las preguntas de los estudiantes de Harvard y las respuestas de la presidenta argentina generaron ayer una amplia repercusión. Lucía, una ex estudiante de Harvard que participó del evento, consideró "lamentable el papel que hicieron los argentinos ahí".

"El nivel de las preguntas era el de un taxista que leyó el diario Clarín de esta mañana. Uno esperaba preguntas más interesantes. Se desaprovechó una oportunidad. Le podrían haber hecho a la presidenta muchas preguntas interesantes", dijo la joven en diálogo con Víctor Hugo Morales.

A la vez, residentes argentinos recibieron llamados y correos con convocatorias a un cacerolazo que, según contó a la agencia Télam un argentino que desde 1974 reside en Boston, "claramente apuntan a usar a la gente", a pesar de definirse como un "claro opositor a Cristina" que sólo "quería escucharla en primera persona".
En la larga fila que ocupaba toda la extensión de la calle Kennedy, a metros de Harvard Square, un grupo de argentinos repartía tarjetas rojas y panfletos, ambos con la firma de la American Task Force Argentina (ATFA) que integran estadounidenses acreedores de fondos buitre.

Ese armado recordó al cacerolazo que el martes un grupo de argentinos efectuó frente al hotel en el que se hospedaba la mandataria en Nueva York. En ese caso, Tomás Pérez Alati, uno de los promotores de la protesta que se presentó como becario de Derecho en los Estados Unidos, es miembro de una familia estrechamente vinculada al poder en la Argentina.

Su padre, Jorge Pérez Alati, es uno de los socios del estudio de abogados Pérez Alati, Grondona, Benites, Arnsten & Martínez de Hoz (h), reconocido por sus reiteradas defensas de empresas extranjeras que litigan contra la Argentina en el CIADI (el centro de resolución de controversias del Banco Mundial) por disputas económicas luego del estallido de 2001.

Militantes del PRO, argentinos que operan a favor de fondos buitre que reclaman contra la Argentina e integrantes de familias patricias que defienden a multinacionales contra el país, todos elementos de un mecanismo aceitado que tienen cuentas pendientes con la presidenta. «

Militante por el cierre de grados

En 2010, durante una tensa reunión por el cierre de 258 grados, fue el novel estudiante de Harvard el encargado de encaminar las negociaciones con los enfurecidos docentes.

"¿Podés decir qué respuesta tiene Macri ante el cierre de grados? Quiero llevarme una respuesta ahora sobre si van a amontonar más a los pibes, lo que va en detrimento de su educación", pidió uno de los delegados.

"Te puedo dar la respuesta, pero no te va a gustar", anticipó Maquieyra.

“Eso es una forma elegante de decir que vas a cerrar los grados", le contestaron los docentes.

Minutos después la reunión parecía llegar a buen puerto cuando se decidió convocar a un encuentro de trabajo para encontrar una solución al problema. "¿Va a ser una reunión de trabajo o con una movilización en la puerta?",
chicaneó el joven PRO.

"¿Te preocupa mucho eso?", le consultó uno de los docentes. “No, pero si el ánimo es trabajar…”

"Hay gente que no cobra hace ocho meses y sigue yendo a trabajar, así que el último comentario te pido que lo reveas", le exigió uno de los docentes.

Ecos de La Matanza

Varios referentes políticos y sociales del kirchnerismo con fuerte presencia territorial en el Gran Buenos Aires destacaron los avances sociales y educativos en La Matanza y criticaron a los medios de comunicación que "distorsionaron" las palabras de la mandataria sobre el distrito en Harvard. Además, la jefa de Estado envió ayer por medio de la red social Twitter un saludo "muy grande, de corazón, para toda La Matanza", afirmó que "ayer en Harvard me acordé mucho de ustedes" y comparó: "cuando conozco otros lugares en vivo y en directo, cada vez los quiero más".

El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, interpretó que las palabras presidenciales se efectuaron en un "tono irónico" y señaló que algunos medios de comunicación hegemónicos "distorsionaron las palabras de la jefa de Estado porque están desesperados". Esos medios argentinos, observó Espinoza, "utilizaron a los estudiantes de Harvard como mascarón de proa. Es lamentable", evaluó.

El intendente matancero también fundamentó que el cambio que tuvo el distrito y la región "se demuestra en el crecimiento de la universidad, ya que en el 2003 había 10 mil alumnos y en el 2012 hay 40 mil, siendo que el 80% de los graduados son la primera generación de universitarios en sus familias", celebró.

El diputado nacional Edgardo Depetri criticó: "Nos resulta extraño y lamentable que Daniel Martínez, rector electo a dedo en el '97 de la Universidad de La Matanza, salga de manera lastimera a prestarse a la operación mediática montada por el Grupo Clarín y sus satélites." Martínez se mostró ayer "dolido" y consideró que se trató de una "frase desafortunada" de la presidenta.

Por su parte, el diputado nacional Carlos Gdansky remarcó que "el proyecto político que implementó el presidente (Néstor) Kirchner y ahora Cristina Fernández le ha dado respuestas siempre a los habitantes de La Matanza, que tuvo un avance social muy importante en los últimos años". El secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Martín Gil, consignó que "la Universidad de La Matanza tenía un Presupuesto en 2003 de $ 31 millones y en 2012 llegó a $ 264 millones. (Con las políticas del gobierno) se consiguió que muchos habitantes del Conurbano Bonaerense puedan acceder a la educación superior, eso es lo importante."

Por su parte el legislador del FPV y uno de los máximos referentes del Movimiento Evita Fernando Navarro analizó: "Es obvio que lo que dijo la presidenta es claramente una sutileza, una ironía frente a alumnos en Harvard que preguntaban con la agenda de los medios fuertemente opositores a este gobierno, lo cual no está mal pero es bueno aclararlo", subrayó.

29/09/12 Tiempo Argentino

GB 

MIEDO, OPINION, POR LUIS BRUCHSTEIN.

A la derecha del miedo
Por Luis Bruschtein

Cuando se juntan el odio y el miedo, el resultado es altamente inflamable. Hay un lenguaje mediático que estimula el discurso violento que se instaló en algunos nichos sociales y culturales. Al mismo tiempo le otorga a ese nicho la calidad de vocero, de emergente de una animadversión generalizada. Entre ambos se potencian, se crispan unos a otros y así los grandes medios transmiten una vibración de odio y furia a toda la sociedad. Hicieron lo mismo después de la derrota del Gobierno con la 125, al punto de que el oficialismo parecía reducido a una mínima expresión en un océano de repudio. La fiesta del Bicentenario fue como si se hubiera descorrido el telón de esa imagen virtual mentirosa.

“Somos los guerreros de la red” se presentó el joven cacerolero en un programa de TN. Apareció allí como un joven independiente indignado con el gobierno kirchnerista, presentado por periodistas con antecedentes progresistas. En la red, el dizque guerrero aparece abrazado con el

inefable Tula (el bombista oficial de Menem) y con el Momo Venegas. Cada vez que se rasca la cáscara de esa rabia virtual y cacerolera, no aparecen ni independientes ni progresistas ni moderados. Hay en la red una lista de las páginas –alrededor de medio centenar– que convocaron al cacerolazo y están los nombres de sus administradores, todos cercanos al PRO, a la Sociedad Rural o a los dictadores. No hay ni un solo progresista y menos de izquierda. No aparece ninguna constancia de que haya otra fuente de ese odio que la de amigos de la Sociedad Rural, colaboradores del macrismo o amigos de los represores de la dictadura.

Pero hay una oposición diferente. Hay una disidencia crítica diferente y que además es mayoría frente a esa protesta violenta. Confundir a los caceroleros –“esas señoras con abrigos de piel”, como dijo Charly García–, con toda la oposición sería hacerles el juego a la violencia y a la estrategia cada vez más visible del Grupo Clarín de desestabilizar y jaquear al Gobierno de cualquier manera a medida que se aproxima la fecha en la que deberá desinvertir por la cláusula antimonopólica de la ley de servicios audiovisuales.

Asimilar esa marcha como la única expresión o la expresión mayoritaria de la oposición forma parte de esa estrategia que intenta nuevamente generalizar una voz minoritaria. Es una forma de extender el odio, de convertirlo en el único argumento opositor, un argumento que no admite discusión, que se dice a los gritos y que cierra el debate.

En los barrios del sur de la ciudad no se movió ni una hoja. La condición social de los caceroleros fue más que evidente y hasta resulta patético el oportunismo de algún dirigente piquetero opositor cuando alaba estas manifestaciones, creyendo que así será bien visto por estos sectores, una de cuyas consignas es “soy de la mitad del país de la cual vive la otra mitad”. Señor dirigente piquetero: para esa gente, usted es de los parásitos que viven de lo que les sacan a ellos. No hay puntos de contacto, cualquier esfuerzo por encontrarlo es puro oportunismo. Facundo Moyano no tiene la edad suficiente para saber que ese mismo tipo de marchas eran las que hacían los viejos gorilas antiperonistas en el primer peronismo. Si Facundo no lo sabe, el intento de su padre Hugo por congraciarse con ellos resulta por lo menos poco peronista.

Para la oposición sería un error convalidar estas expresiones de odio por oportunismo o por creer que allí se encuentran posibles votos. Esa gente no vota radicalismo ni socialismo y mucho menos izquierda. En ese sentido, fue más inteligente la posición del PTS que, desde una izquierda muy crítica con el Gobierno, se diferenció de las consignas reaccionarias que se escucharon en el cacerolazo.

Pero al mismo tiempo que este discurso mediático estimula esas expresiones de odio, denuncia que la gente que se expresa con esa violencia tiene miedo. Hay una lógica en esa aparente contradicción: el miedo puede generar odio. Cuando alguien es apuntado por un arma, tiene miedo, pero en el fondo quiere asesinar al que lo está apuntando. Si este discurso mediático puede convencer a una parte de la sociedad de que debe tener miedo, estará generando odio. No se trata de que haya razones reales para el miedo, sino que se trata de inducirlo.

Los “guerreros de la red”, como los amigos del Tula y del Momo, hicieron una campaña diciendo que el Gobierno retiraría los pasaportes a los que tuvieran deudas con la AFIP. Aunque parezca mentira, hubo incautos que se apresuraron a tramitar su documento, lo cual demuestra que es un error despreciar el poder conjunto mediático y virtual. En apenas una semana se presentaron dos denuncias por supuesto maltrato de género. TN se sumó a la campaña y mostró una lista ridícula de frases del secretario de Comercio que “producían pánico en los empresarios”, como una en la que le decía “chucrut” a un superempresario alemán u otra en la que trataba de “Ratonazi” al dueño de la FIAT, Cristiano Rattazzi.

En nueve años de gobierno kirchnerista puede haber seguramente muchas críticas en todos los planos. Pero las razones para tener miedo serían represión, persecución y amenazas, listas negras, cierre de medios, personas golpeadas por matones, vidrieras rotas por hordas, policía política, presos políticos, exiliados, periodistas agredidos, opositores agredidos. No hay nada de eso.

El miedo es una mentira. Y una mentira menos digerible todavía en un país que tuvo una dictadura en la que todo eso fue llevado a la enésima potencia. El superempresario alemán se puede ofender porque le digan “chucrut” y hasta es discutible el sentido del humor de Moreno, pero es ridículo que alguien pueda creer que eso le dé miedo, igual que al dueño de la FIAT. El empresario español, de origen argentino, Martín Varsavsky, que quedó desgraciadamente enredado en la quiebra de la aerolínea Southern Winds y que no puede exportar a este país productos informáticos por culpa de las disposiciones de Moreno, también dice que los empresarios argentinos tienen miedo por la AFIP, pero en vez de indignarse contra los empresarios que no están en regla, se enfurece con los funcionarios que hacen cumplir la ley. Esta conjunción mediática y virtual de referencias insistentes al miedo no proviene de una situación real ni de una exageración periodística. Forma parte de una mecánica para generar odio y para justificarlo cuando explote.

Cuando un matón ataca en público, lo hace mientras se victimiza a los gritos para que la gente justifique su agresión y no intervenga. Es una lógica de escaramuza callejera, de barrabrava, que se aplica también como técnica sucia en campañas mediáticas. No es éste el caso, pero todos los golpes de Estado fueron antecedidos por fuertes campañas mediáticas de este tipo. Cuando el 6 de septiembre la Presidenta bromeó en un discurso con que sus funcionarios deberían tenerle un poquito de miedo si cumplían mal sus funciones, se forzó la frase para convertirla en una amenaza que nunca fue tal. Los lectores de Clarín y de La Nación leyeron que la Presidenta había dicho que la sociedad debe tenerles miedo a ella y a Dios.

Los caceroleros salieron después con carteles que decían “no le tenemos miedo”, replicando la tergiversación estúpida de una broma y exhibiendo una valentía de papel. Fue un acto de opereta salir con esos carteles. No tienen miedo porque no hay nada a qué tenerle miedo, excepto a ellos mismos por la violencia que expresan y el primitivismo gritón y autoritario al que reducen la política. En la Argentina hubo miedo en otras épocas y eso sucedió cada vez que expresiones sociales de ese tipo llegaron al poder, la mayoría de las veces a través de golpes de Estado que tuvieron un respaldo civil cimentado en el miedo y el odio.

La mayoría de la oposición, por más crítica que sea con el Gobierno, no piensa de esa manera. La polarización cada vez más fuerte que están planteando los medios hegemónicos está fomentando la conformación de una tercera fuerza a nivel nacional como expresión de una derecha muy clara alrededor del jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri. El peronismo expresado en el kirchnerismo y sus aliados peronistas y no peronistas conformarían una fuerza; el socialismo y el radicalismo necesariamente quedarían en una intersección que los presionaría a la unión, y en un tercer andarivel, la ideología mediática de confrontación desesperada ha actuado como la ambulancia que recoge a los heridos de los ’90: restos del menemismo y el duhaldismo, de la derecha radical, candidatos mediáticos y partidos provinciales conservadores tenderían a delinear la primera formación nacional de derecha clara, alrededor del PRO, un heredero de la vieja UCeDé. Estas expresiones, inclusive la de los chicos que preguntaron en Harvard, entre los que había un ex funcionario de Esteban Bullrich y un activista homofóbico que realizó una fuerte campaña virtual en contra del matrimonio igualitario, son parte de este nuevo y viejo componente del escenario político. Nuevo porque sería una novedad la conformación a nivel nacional de esta corriente de derecha como fuerza competitiva electoral. Y vieja, porque se identifica con todos los componentes ideológicos de la antigua derecha liberal.

28/09/12 Página|12

viernes, 28 de septiembre de 2012

JORGE ABELARDO RAMOS, VIVE.

Reedición de un pensador maldito para la historiografía nacional
Ediciones Continente acaba de publicar en dos volúmenes Revolución y contrarrevolución en la Argentina, distinguido como uno de los libros fundamentales del Bicentenario. Con prólogo de Mario "Pacho" O'Donnell

Por Alejo Luna

Jorge Abelardo Ramos es la mejor pluma política del país. Es la inteligencia más notoria de la promoción que irrumpe en la vida política argentina en 1945. A Ramos le corresponde, sin disputa, la prioridad de una concepción histórica y política del proceso nacional que invalidó las falsificaciones de la izquierda extranjerizante y las del nacionalismo oligárquico”, escribió Juan José Hernández Arregui al referirse al autor de Revolución y contrarrevolución en Argentina, cuyos dos tomos –"Las masas y las lanzas (1810–1862)" y "Del patriciado a la oligarquía (1862-1904)"– fueron recientemente reeditados por Ediciones Continente.
Jorge Abelardo Ramos nació el 23 de enero de 1921 en el barrio porteño de Flores. Historiador maldito para la inteligentzia argentina, temido polemista, fue uno de los intelectuales más influyentes y leídos del siglo XX en América Latina. Profesor universitario, periodista, editor y conferencista de numerosas universidades latinoamericanas, fue dos veces candidato a presidente de la Argentina. Inspirador de la corriente de pensamiento conocida como la Izquierda Nacional, escribió Crisis y resurrección de la literatura argentina (1954); Revolución y contrarrevolución en Argentina (1957); El marxismo de Indias (1973); Adiós al Coronel (1983); Introducción a la América Criolla (1985), entre otras muchas obras. Falleció el 2 de octubre de 1994.

En el primer tomo de Revolución y contrarrevolución en la Argentina, que el año pasado fue distinguido como uno de los libros fundamentales del Bicentenario, Ramos narra los sucesos de las primeras cinco décadas de historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata: la Revolución Española de 1809, antecedente inmediato de la Revolución de Mayo de 1810; el Plan de Operaciones de Mariano Moreno, las intrigas de Bernardino Rivadavia y el exilio de San Martín; el programa revolucionario de José Gervasio Artigas y su ocaso; las rebeliones gauchescas; las constituciones unitarias; la política pendular de Rosas, el papel de la burguesía comercial porteña y la derrota de los caudillos federales. Un ciclo que se cierra oscuramente con el drama de Pavón y el ascenso de Bartolomé Mitre al poder.

El segundo tomo, "Del patriciado a la oligarquía (1862-1904)" recorre el período que se inaugura con el inicio de la era de Mitre, la Guerra del Paraguay y las revueltas finales de la resistencia provinciana contra el poder omnímodo de la ciudad-puerto que concluyen con el asesinato de los últimos caudillos y el exterminio definitivo de las montoneras. La Revolución del '80 es interpretada desde un ángulo nuevo, junto con el largo ciclo de Roca, en una visión inédita y polémica de estos procesos fundacionales. El declive del roquismo y el surgimiento del radicalismo yrigoyenista son simultáneos a la generación del 900, donde confluyen el nacionalismo democrático y las ideas socialistas en formación. La época finaliza con el nacimiento del siglo XX y de una nueva clase social: el proletariado.

Revolución y contrarrevolución en la Argentina es el gran relato clásico del revisionismo histórico y del pensamiento político argentino y latinoamericano. Su originalidad teórica consiste en combinar los conceptos marxistas de interpretación de la historia con una visión nacional latinoamericana.

Publicado por primera vez en 1957 y desde entonces muchas veces corregido y reeditado, contribuyó a formar la conciencia revolucionaria de las generaciones que ingresaron a la militancia política de izquierda durante los años sesenta y setenta.

En el prólogo que acompaña el lanzamiento, el psicoanalista y ensayista Pacho O'Donnell celebra "la reedición de este libro fundamental de la historiografía argentina. Mejor dicho, de la historiografía revisionista que se impuso y se impone contar nuestros avatares desde una óptica alternativa a la tendenciosa de los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX. Guerras que no concluyeron en Caseros sino que se prolongaron en el conflicto entre el Buenos Aires de Mitre y la Confederación provincial acaudillada por Urquiza, y en la Guerra de la Triple Alianza emprendida por los porteños y acompañada a regañadientes por las provincias. Las masas y las lanzas es quizás el libro fundamental de Ramos pues en él están prístinamente delineados sus ejes de interpretación histórica, basados en la teoría marxista de la lucha de clases, aunque también comparte con el revisionismo nacionalista y popular la importancia del tema de la dependencia argentina a los imperios de turno. Las masas y las lanzas debe leerse, no sólo para conocer nuestra historia verdadera, sino también para comprender los dramas nacionales de hoy, circunstancias irresueltas del ayer."

28/09/12 Página|12


Prof GB

LOS ESTUDIANTES ARGENTINOS EN HARVARD QUIEREN SABER

Si la presidenta quiere ser reelecta ( no leyeron la Constitución)
Su patrimonio personal ( fundante para su currícula acadÉmica)
Porqué la gente le tiene que tenEr miedo ( nunca escucharon ni leyeron en contexto su discurso donde habla del "miedo", no investigaron)
La pelea con Clarín ( sí!! leen Clarín, AL MENOS LEEN UN DIARIO)
El "cepo cambiario" ( que no les permite estudiar en Harvard)

Bien por estos chicos y chicas que chiflan se ríen socarronamente ( y no la miraban a los ojos cuando ella respondía) ante cada respuesta de la Presidenta, bien por ellos y sus conocimientos académicos.
Dan pena, son patéticos, jóvenes que vivirán su vida agachados, temblorosos, en Nueva York o Buenos Aires.
Será así Harvard, todos sus estudiantes serán así, o solo los argentinos?

Prof GB

jueves, 27 de septiembre de 2012

El kirchnerismo debe reivindicar a Rucci, por Horacio Bustingorry II OPINION

Apéndice: el programa sindical de 1973 y su influencia en el kirchnerismo


el plan que comenzó aplicarse en 1973 contenía un programa de distribución de la riqueza a favor de los trabajadores. La dirigencia sindical con José Rucci a la cabeza firmó el programa y apoyó medidas tales como la fuerte regulación de las empresas extranjeras, la nacionalización de los depósitos bancarios, el control de precios de numerosos artículos y la comercialización estatal de carnes y granos. En 1974 la CGT llevó la legislación laboral en beneficio de los trabajadores a su punto máximo histórico impulsando la sanción de la Ley de Contrato de Trabajo. En 1975 el sindicalismo heredero de Rucci denunció el accionar delictivo de las cámaras patronales agropecuarias que venían impulsando sucesivos lock out para repudiar la política de precios implementada.

Los gobiernos de Néstor y Cristina retomaron varios aspectos de la gestión estatal del programa del FREJULI. Es ahí donde reside la causa y el origen de las confrontaciones que el gobierno mantuvo en los últimos años, y no en el mentado origen montonero de los dos últimos presidentes. Los enfrentamientos no derivaron de un estilo confrontador poco apto para el consenso sino de los interesados afectados. La confrontación es la consecuencia lógica cuando un gobierno decide enfrentar al poder económico y poner el Estado al servicio de los intereses populares. El kirchnerismo vuelve a plantear aspectos importantes del programa de 1973, que en su momento fueron avalados y defendidos por Rucci, y que hoy son considerados autoritarios. Por ejemplo, la Ley 20.680 de Abastecimiento, sancionada en 1974, que el actual Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno utilizó en diversas ocasiones para denunciar y sancionar las prácticas patronales antiobreras, es presentada por los grandes medios como testimonio de la dictadura kirchnerista.

Asimismo la dirigencia sindical conducida por Hugo Moyano impulsó la reapertura de las paritarias, la eliminación de la tablita de Machinea y sus gravámenes sobre el salario, la anulación de la Ley Banelco y su reemplazo por la Ley 25.877 que permitió nuevamente la convocatoria al Consejo del Salario. Estas medidas favorable a los trabajadores y reivindicadas por todo el arco kirchnerista se entroncan con lo mejor de la práctica del sindicalismo que supo encarnar José Ignacio Rucci. Es evidente entonces, que periodistas como Joaquín Morales Solá lloran lágrimas de cocodrilo cuando reivindican al líder metalúrgico. Las banderas que Rucci encarnó hoy las continúa el actual conductor de la CGT, Hugo Moyano. Sin embargo, estos comunicadores sociales critican el acaparamiento de poder del dirigente camionero, sus propuestas “perniciosas que alejan las inversiones” y su “intolerancia” frente a los empresarios.

Quiénes abrevan en esta mirada están fascinados por el Rucci enfrentado a la Tendencia. Pero no soportarían jamás al dirigente gremial que puso lo mejor de sí al servicio del proyecto nacional. No aceptan un Estado Interventor que distribuya, entre los que menos tienen la riqueza que acaparan unos pocos. No toleran que se intente recrear las políticas distributivas que encarnó el FREJULI en los 70 y que Rucci apoyó fervorosamente. Sólo se apropian de una figura a la que han vaciado de contenido. Por esta razón, los supuestos defensores de Rucci, que hoy atacan con odio visceral al gobierno, nunca van a retomar realmente sus banderas de lucha. El auténtico Rucci, el dirigente sindical que peleó siempre a favor de los intereses populares jamás podrá ser representado por quiénes nada bueno tienen que ofrecer al movimiento obrero. El kirchnerismo debe reivindicar a Rucci. (Agencia Paco Urondo)

GB

Artículo publicado en 2010. Un nuevo aniversario del asesinato de Rucci vuelve a poner en el centro del debate público la figura del dirigente sindical. OPINION

Artículo publicado en 2010. Un nuevo aniversario del asesinato de Rucci vuelve a poner en el centro del debate público la figura del dirigente sindical.
http://www.perfil.com/export/sites/diarioperfil/img/2009/politica/1230_peron_rucci_cedoc_g.jpg_1121220956.jpg
El sábado 25 de septiembre se cumplieron 37 años del asesinato de José Ignacio Rucci. El aniversario brindó la oportunidad para que sectores enfrentados al kirchnerismo reivindicasen la figura del ex secretario general de la CGT y cuestionasen al gobierno nacional. Los argumentos esgrimidos por estos sectores para defender a Rucci son similares a los planteos que sostiene Ceferino Reato en su libro “Operación Traviata.” Reato cuestiona la política de Derechos Humanos del kirchnerismo ofreciendo una interpretación del asesinato de Rucci que reedita la teoría de los dos demonios. El autor sostiene que la muerte del sindicalista puede entenderse como un crimen de lesa humanidad porque fue realizado por miembros del gobierno de Oscar Bidegain a través de recursos estatales.
Durante muchos años Aníbal y Claudia Rucci dieron por sentado que a su padre lo había asesinado la Alianza Anticomunista Argentina y, gracias a ello, cobraron en 1998, la indemnización que la ley 24.411 otorga los familiares de las víctimas de la Triple A y de la última dictadura militar. Sin embargo, luego de la publicación del libro, los hermanos Rucci se presentaron en la Justicia acompañados de su abogado patrocinante, el ex ministro bonaerense y ex camarista Jorge Casanova, a pedir la reapertura de la causa archivada desde 1988. El juez federal Ariel Lijo dio lugar al pedido, aceptó que los hijos de Rucci sean querellantes y tomó declaración testimonial a Reato al efecto de que aporte elementos en la causa.
Reato afirma en su libro que el asesinato de Rucci es un caso de Terrorismo de Estado realizado bajo el amparo del gobierno de Oscar Bidegain. Si la Justicia acepta esa interpretación, los autores del hecho correrían el riesgo de ser juzgados y condenados. La persecución podría caer sobre algunas figuras que hoy son parte del proyecto kirchnerista. Pero eso no es todo. Reato extrema un poco más su interpretación. Para el autor, el asesinato del dirigente es una muestra cabal de la tradición autoritaria del kirchnerismo. El razonamiento es el siguiente: el gobierno actual proviene de los Montoneros. Esta organización, por su carácter autoritario e intolerante, asesinó a Rucci. Por ende, toda acción del gobierno nacional tendrá una impronta autoritaria. Bajo ese prisma las retenciones agropecuarias, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la reestatización de las AFJP, la creación del fondo del Bicentenario, la investigación sobre Papel Prensa, son todas medidas de un gobierno despótico que no admite la disidencia y fomenta la intolerancia. El origen montonero del kirchnerismo sería la causa de su enfrentamiento con el campo, con la oposición, con los medios de comunicación, etc.
Algunos integrantes del Peronismo Federal, avalando esta interpretación, realizaron en Rosario el sábado pasado un acto en memoria de Rucci. Participaron del cónclave figuras como el empresario Francisco De Narváez, el sindicalista amigo de la Sociedad Rural, Gerónimo Venegas y Felipe Solá. La plana mayor del peronismo propatronal opositor al kirchnerismo utilizó como excusa la figura de Rucci para atacar al gobierno nacional. Mención aparte merece la actitud penosa y lastimosa de Claudia Rucci quién al participar del encuentro, ligó la figura de su padre con una expresión política enemiga de los trabajadores. En el acto estuvo totalmente ausente la reivindicación del proyecto político que supo representar el dirigente metalúrgico.
Precisamente, ese aspecto es silenciado en Operación Traviata. Reato termina infamando la figura de Rucci porque niega su programa y su accionar político. Al autor sólo le interesa presentar al sindicalista como víctima de Montoneros -y por ende- del gobierno actual. En las páginas del libro no hay reivindicación de ningún proyecto, sólo la compasión interesada por un muerto. No podría ser de otra manera, pues la tradición viva del pensamiento y la práctica de Rucci, actualmente sólo la encarna el kirchnerismo. El sustento de la afirmación se desprende del análisis de la gestión kirchnerista. Es verdad que ciertos rasgos del gobierno nacional pueden entenderse a partir de lo que algunos denominan setentismo. Mucho de sus cuadros en los 70 militaban en la Tendencia y la izquierda peronista. Sin embargo, el gobierno también expresa otras tradiciones del campo popular, cuyo denominador común ha sido la resistencia al neoliberalismo en la década del 90. Entre ellas se ubica lo mejor de nuestra dirigencia sindical -representada en aquél entonces por Hugo Moyano y el MTA- que siempre llevó como estandarte la figura de Rucci.
El setentismo que se le endilga al kirchnerismo como expresión de la militancia de la izquierda peronista de los 70 es un aspecto que no agota su carácter. El gobierno nacional practica otro tipo de setentismo quizás más importante pero que ha recibido menos prensa. Las dos últimas administraciones presidenciales retomaron la experiencia de gestión estatal llevada a cabo por el peronismo y sus aliados desde 1973. Una experiencia en la que el sindicalismo peronista cumplió un rol destacado.

EL ANTIIMPERIALISMO DEL SOCIALISTA LOZANO

¿Antiimperialista? Lozano: "El FMI hace rato debería haber sacado tarjeta roja" CLAUDIO LOZANO. (Archivo).
En La Voz del Interior I Denunció que ese organismo "se está haciendo el tonto" para que la Argentina pague a sus acreedores.
El diputado del Frente Amplio Progresista Claudio Lozano advirtió hoy que si el Fondo Monetario Internacional (FMI) fuera "serio, hace rato que debería haberle sacado tarjeta roja a las estadísticas del Indec", y denunció que ese organismo "se está haciendo el tonto" frente a las "mentiras" del Gobierno para que la Argentina pague a sus acreedores.
"Lo único que explica que haya tarjeta amarilla y no roja son los intereses que el Fondo defiende y que poco tienen que ver con la realidad que es que en la Argentina se sigue mintiendo con las estadísticas públicas diciendo desde que crecemos este año, cuando no crecemos, hasta que una persona puede comer con seis pesos por día", alertó.
Lozano fue consultado por radio Continental acerca de las declaraciones de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, acerca de que la Argentina, que ya tiene "la tarjeta amarilla" del organismo, cuenta con "tres meses para evitar la tarjeta roja" si no ordena sus estadísticas.
"Si el FMI fuera un organismo serio, hace rato que debería haberle sacado tarjeta roja a las estadísticas del Indec", advirtió el legislador.
El diputado nacional enfatizó que "el Fondo se está haciendo el tonto y, en lugar de decir ˜esto es mentira˜, como quiere validar (las estadísticas) para que los acreedores cobren, entonces posterga la decisión y no dice absolutamente nada". El diputado y economista añadió que el ente internacional "no solo no hizo esto, sino que hubo una misión del Fondo trabajando con la actual intervención sobre el organismo, en el contexto de la destrucción de las estadísticas, sin lograr avance alguno. Así que es medio injustificable que no hayan sancionado a la Argentina en ese sentido".
Para Lozano, "lo único que explica esto es que el Fondo básicamente es un organismo dedicado a tratar de cubrir los intereses de los acreedores".
"Y como el Presupuesto que se ha presentado valida el pago de la deuda pública, a pesar de que no tendríamos que hacerlo -concretamente en lo relativo a un bono que se paga en función del crecimiento de la economía- la mentira en materia de estadísticas llega al punto tal que se miente el crecimiento durante el año 2012 para justificar el pago en 2013", prosiguió.
El legislador del FAP puntualizó que en el Presupuesto "se agregan casi 4 mil millones de dólares que no deberían ser parte de los pagos de la Argentina, mintiendo el crecimiento del año 2012 diciendo que vamos a crecer un 3,4 por ciento, cuando la economía argentina está estancada durante el curso del presente año".
"Insisto: el Fondo muestra una vez más que más allá de su capacidad técnica, lo que define sus determinaciones está vinculado a garantizar los pagos de deuda por parte de los países como los nuestros", enfatizó.
Lozano repitió que "Argentina está mintiendo la tasa de crecimiento de este año, cosa que el Fondo sabe y debería cuestionar, para pagarle a los acreedores 4 mil millones dólares que no debería pagarle".
AGENCIA PACO URONDO
GB

EL CLARIN DEMOCRATICO

Paritarias en Clarín
Ante el incumplimiento de la paritaria firmada por UTPBA y AEDBA con Clarín, periodistas retiran firmas. Trabajadores de otros medios se sumaron a la medida en solidaridad.
 http://2.bp.blogspot.com/-qgK-1MCfTM8/T_4VdEsJSnI/AAAAAAAAGSY/55CEb-FSAvk/s1600/CLARIN%2BPOSTA.png
La mayoría de los trabajadores de los diarios del Grupo Clarín -el propio Clarín, Olé, La Razón, Muy y los suplementos de cada uno de ellos- decidieron quitar sus firmas en las ediciones de este jueves en reclamo del pago de los retroactivos de marzo, abril y mayo para aquellos trabajadores que estaban por debajo del piso salarial de su categoría al momento de la firma de la paritaria.
Además, exigen el pago de los incrementos salariales correspondientes a abril y mayo y el del 7% de incremento salarial que debió haber empezado a abonar en agosto.
Los trabajadores denuncian también que la empresa, AGEA, rechaza recibir a los delegados paritarios y pidieron el ejercicio pleno de la actividad gremial.
En este marco, los diarios Página/12, BAE y Tiempo Argentino aparecerán sin firmas como muestra de solidaridad.
En el caso del diario BAE se suman varios reclamos propios: la modificación permanente de la escala de comisiones de un trabajador del área de Comercial, demoras en recategorizaciones y falta de personal. "Nos une el reclamo por el cumplimiento de las Paritarias de Prensa y la libertad sindical en todas las empresas periodísticas" expresaron los trabajadores a través de un comunicado.
Desde Tiempo Argentino, aseguraron "los trabajadores de Tiempo Argentino nos sumamos al reclamo de los compañeros de Clarín con asamblea y aplausos este jueves a las 16.30 en la redacción del diario. El plan de lucha no comenzó esta semana: ya en junio hemos realizado quite de firmas en solidaridad con nuestros compañeros"

AGENCIA PACO URONDO

GB

INSEGURIDAD Y NEOLIBERALISMO, OPINION

Las secuelas del neoliberalismo
Por Jorge Muracciole


El peronismo es recordado a lo largo de las últimas generaciones por la concreción de derechos económicos y sociales para los sectores más postergados de la sociedad y por la implementación de reivindicaciones de la clase obrera que dejaron marcas indelebles en la memoria histórica de sus descendientes. Las vidas de los trabajadores de overol y de los asalariados tuvieron un antes y un después con la universalización del aguinaldo y las vacaciones, y la efectivización de convenios colectivos por rama de actividad.

Las vidas de los trabajadores de overol y de los asalariados tuvieron un antes y un después con la universalización del aguinaldo y las vacaciones, y la efectivización de convenios colectivos por rama de actividad. Derechos que a partir de los años treinta fueron obteniéndose con el Frente Popular en Francia, en Inglaterra y con el New Deal en los Estados Unidos de Norteamérica en la administración Roosevelt; fenómeno que paulatinamente fue extendiéndose a otros países tanto de la órbita socialista como en occidente, incluso fueron implementados en la Alemania del Tercer Reich y la Italia de Mussolini.

Más allá del denominador común de esas medidas neokeynesianas, nuestro país ha sido un caso paradigmático de movilidad social ascendente. Hijos de trabajadores manuales venidos de los lugares más remotos se integraron a la educación pública y gratuita y sus descendientes pudieron acceder a los claustros universitarios como claro síntoma de ascenso social. Esta tendencia con distintos ritmos fue ininterrumpida hasta mediados de la década del '70, cuando los planes económicos ajustistas implementados a través del terrorismo de Estado de la dictadura cívico-militar de marzo del '76, inició un proceso de destrucción de la industria nacional y una apertura indiscriminada a los mercados externos. Estos planes impuestos a sangre y fuego, con el regreso del Estado de Derecho y la transición democrática no fueron alterados en su esencia. En esos 30 años de gobiernos civiles, a pesar de tímidos intentos en los inicios del gobierno de Raúl Alfonsín no sólo no cambiaron el rumbo económico, sino que con la llegada del caudillo riojano al sillón de Rivadavia el modelo neoliberal se profundizó, con el festival de privatizaciones y el creciente deterioro de las condiciones de existencia de los que viven de su trabajo. El desguace de la industria y los millones de desocupados fueron el principal síntoma de un proyecto de país para pocos. Así fue como Argentina, que fuera el paradigma latinoamericano de movilidad social ascendente, se convirtiera en tres décadas en el laboratorio de políticas neoliberales ajustistas, invirtiendo el proceso económico y social de medio siglo de desarrollo. Ese modelo de involución social implosionó con la Convertibilidad, con los acontecimientos de diciembre de 2001. Las consecuencias del festival neoliberal y sus secuelas sociales aún las pagan la sociedad argentina, con la destrucción del sistema ferroviario, la desinversión en décadas en la red de transporte, el vaciamiento de la educación pública en favor del negocio educativo de los privados y el abandono infraestructural y presupuestario que por décadas sufrió la red hospitalaria en favor del gran negocio de las prepagas, todos servicios fundamentales que el ideario neoliberal destruyó sistemáticamente desde el '76, entregándoselos al área privada, según dictaminaban las leyes de mercado, detrás de la consignas de achicar el Estado y privatizar las empresas estratégicas de la Nación. Muchos de los opositores políticos y mediáticos se olvidan que ellos jugaron un rol protagónico en la instalación del discurso privatista profundizado en los años noventa. Dispositivo comunicacional que permitió crear un consenso de las clases dominantes y sus empleados en el Congreso nacional, sumando el apoyo de las clases subalternas, en favor de la cruzada neoliberal.

A más de diez años de la debacle estrepitosa de la utopía neoliberal, los restauradores del libremercado, con su parafernalia mediática, pretenden enjuiciar al actual proyecto de desarrollo con inclusión en curso, culpándolo de todos los males del presente. Problemas que emergen como resultado de un proceso de décadas de políticas entreguistas contrarias a las necesidades de las mayorías. Ni la inseguridad delictiva, ni la obsolescencia del sistema ferroviario, ni la crisis en la red de subterráneos, ni el deterioro de los servicios hospitalarios son epifenómenos del presente, los mismos son consecuencia de la acumulación de políticas elitistas, ligadas a los grandes negociados privados que con la complicidad de los gobiernos de turno en décadas han socavado con desinversión los servicios esenciales para la comunidad.

La persistencia de la llamada inseguridad delictiva es la combinación de múltiples factores cuyas dimensiones determinantes hunden sus raíces en la connivencia de las policías bravas hijas del período dictatorial, con el negocio capitalista del narcotráfico, la trata de blancas y la prostitución. El crecimiento del negocio combinado con décadas de exclusión social generaron el caldo de cultivo de generaciones que, expulsadas del aparato productivo, fueron presa fácil de los capitalistas del delito, que construyeron extensas redes que hoy con su accionar terminan siendo funcionales a las soluciones mágicas, vehiculizadas por los medios de comunicación hegemónicos, impulsando salidas autoritarias partidarias de la mano dura y la estigmatización de los jóvenes de las barriadas más vulnerables.

La bomba de tiempo de la inseguridad delictiva tiene una larga mecha encendida, por la marginación social ejecutada por un modelo que durante décadas tomó a grandes contingentes sociales, hijos y nietos de desocupados estructurales como material descartable. Priorizando sus multimillonarios negociados, que hipotecaron el futuro de los más vulnerables de la sociedad.
La movilidad social descendente que generaron los partidarios e ideólogos de la sociedad dual, profetas del neoliberalismo, es lo que se ha propuesto revertir no sin grandes obstáculos el proyecto de país que desde el 25 de mayo de 2003 ejerce el inalienable mandato del voto mayoritario de nuestra sociedad.

24/09/12 Tiempo Argentino

GB

ODIO Y EGOISMO, OPINION.

La iracundia de los egoístas
Por Oscar González

La resistencia feroz a pagar impuestos muestra el elevado grado de egoísmo social de estos sectores.

El país soporta una dictadura, las libertades individuales están siendo avasalladas, se obliga a callar a quienes piensan distinto, la vida privada de las personas ha sido invadida por el Estado y el régimen político vigente se parece cada vez más a una monarquía absoluta. Es increíble que todo esto tenga alguna verosimilitud para alguien. Pero si se presta atención al discurso que a diario construye la prensa de negocios y que reprodujeron algunos enojados que hace unos días batieron cacerolas, habría dos países: uno real, en el que se reprime y se confisca la propiedad privada, y otro, de mentiras, en el que vive una inmensa mayoría de incautos, víctimas del engaño y la manipulación, que han votado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Alrededor de esta producción de sentido se está erigiendo un siniestro muro de odio e intolerancia que se emparienta más con el “viva la muerte” del falangista español José Millán Astray que con el debate democrático. Es probable que no todos los quejosos compartan esta y otras consignas igualmente abyectas; quizás entre quienes rechazaron la convocatoria haya algunos críticos del gobierno. Es que la sociedad argentina es más plural y múltiple que las simplificaciones de esa buscada polarización, y de lo que se trata es de que el disenso, por enconado que fuere, no lleve al desprecio y la desvalorización hacia las mayorías que se sienten contenidas y beneficiadas por las políticas de este gobierno.

En la cobertura periodística de las protestas se mostró una escena que se reiteró con varios manifestantes: preguntados cómo y con qué fuerza –policial, de gendarmería, etc.− el gobierno reprime, la respuesta fue que lo hace con… ¡¡la AFIP!! De modo que el ente estatal recaudador sería el instrumento de que se vale el gobierno para perseguir opositores. Por disparatada que suene, la interpretación fue instalada por los diarios de negocios, que imaginan el empeño oficial en detectar evasores –y no precisamente a los más pequeños− como una suerte de venganza contra los que critican al gobierno. La prensa insidiosa intenta así deslegitimar el cobro de impuestos a los que más tienen, una tarea que consideran persecutoria, del mismo modo que considera un ataque a las inversiones privadas la recuperación de YPF y, antes, la recuperación del sistema previsional. Igualmente, se aduce que la regulación en la compra de dólares, implementada cuando la economía mundial se derrumba, es un abuso de poder, siendo que se trata del ejercicio de una atribución absolutamente legítima de cualquier país del mundo que protege sus reservas.

Otra declaración pública que registraron las cámaras fue la del manifestante que pedía ayuda exterior, “porque nosotros somos amigos de los EE UU y porque es un país líder en el mundo”. Mejor no conjeturar qué tipo de ayuda esperaba recibir el entrevistado que, de paso, parecía ignorar que aquel país, como todas las potencias capitalistas, considera la evasión impositiva un delito grave, que se castiga con prisión y al que persiguen tenazmente y escudriñando sin piedad las propiedades y negocios de los particulares.

Guillermo O'Donnell, que en sus últimos años fue opositor al gobierno, afirmaba que la mayor fuente de inestabilidad de la democracia en la Argentina era la mezquindad de sus clases dominantes para aceptar un mejor y más equitativo reparto de la renta nacional. Los recursos naturales y humanos que posee el país tornaban inexplicable a los ojos del mundo los golpes de Estado, las dictaduras militares y la inequidad y la pobreza. Pero la observación de O’Donnell no es para nada novedosa si se la refiere, también, al resto de América Latina: los golpes militares que han asolado la región tienen ese origen común. Y los gobiernos populares y reformistas surgidos en los últimos años sufren, de una manera u otra, el asedio de quienes se niegan a ceder un solo privilegio.

La resistencia feroz a pagar impuestos muestra el elevado grado de egoísmo social de estos sectores y la arraigada convicción de que el Estado debe ser un instrumento a su servicio. Así ha sido durante muchos años, mientras que en la base de la pirámide social los impuestos al consumo son una obligación ineludible para la inmensa mayoría. De modo que el proyecto que subyace en quienes le quitan todo valor a las políticas redistributivas, incluso como palanca de la economía, es el de un Estado y un país empobrecidos con islas de riqueza antagónicas con las políticas de solidaridad e inclusión.

Algunos de los dirigentes opositores que se sienten interpelados por las protestas y que sueñan con encabezarlas son portadores, precisamente, de ese proyecto de país; otros, con tradiciones políticas diversas, tendrán que decidir si la caza del voto justifica la enajenación de principios o confrontan desde una programática propia. Para quienes defendemos el proyecto nacional en marcha y su profundización, hay una enorme tarea pedagógica y política que comienza por extender en la sociedad la convicción de que todos, y de manera equitativa, debemos contribuir a construir un país más igualitario, más humano, donde la libertad no esté coartada por la pobreza y la exclusión de los bienes materiales y simbólicos que hacen a la condición de ciudadanía.

27/09/12 Tiempo Argentino


GB

AHORA RESULTA QUE SON EL PUEBLO.

Estas son las palabras de Amilcar Fidanza, un consultor y encuestador que define a los sectores sociales cacelorelos como EL PUEBLO, curiosa manera de contextualizar a quienes desean la merte o renuncia de la presidenta ya que es una dictadora.
Veamos que dice don Amílcar..

«...Sin embargo, bien mirado, existe un inquietante parecido de familia entre el modo de construcción política del Gobierno y el que exhibieron los caceroleros. Según los teóricos del nuevo populismo, el movimiento surge cuando las demandas sociales devienen en reclamos políticos. Si el sistema institucional no puede responder solicitudes aisladas -por ejemplo, vivienda, salud, educación-, se dan las condiciones para convertir lo diferente en equivalente bajo consignas generales, como justicia, libertad, igualdad. Un anhelo compartido de cambio y reivindicación enlaza las angustias particulares y las canaliza en una manifestación unificada. Los demandantes se constituyen entonces en "pueblo"; el pueblo encuentra a sus líderes y éstos dibujan una línea que divide a la sociedad entre "ellos" y "nosotros". Ellos, los culpables de la desgracia social; nosotros, sus víctimas. No hay transacción posible.

Ahora, del otro lado de la línea parece estar conformándose otro "pueblo". El de los humillados y ofendidos por el desprecio, la inflación, el delito, la corrupción, el descuido de los bienes públicos, las trabas a la libertad de comerciar y expresarse. No alcanza con desecharlos recordando su procedencia social.

: «El análisis de Clarín y La Nación sobre las cacerolas sigue el canon del psicoanálisis freudiano: negación y conversión en lo contrario. Un mecanismo de defensa clásico, propio del yo infantil. Para negar es preciso alucinar: la protesta no es un complot de los grandes medios de comunicación para destituir al Gobierno; los que se lanzaron a la calle no responden a oligarquías enemigas del interés general; no es verdad que nada los unifica, sus demandas no están dispersas y no responden a fines egoístas... ellos son el pueblo»
GB

miércoles, 26 de septiembre de 2012

LA DICTADURA ARGENTINA K....

El Gobierno felicita a la policía por su actuación ante la protesta del 25-S
Cifuentes niega "brutalidad policial" y sostiene que se recogieron más de 260 kilos de piedras

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha defendido "absolutamente" la actuación policial y las cargas contra los manifestantes que se produjeron la tarde-noche de ayer en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, es más, ha felicitado a la policía, al igual que Interior, que ha culpado de los incidentes a la "violencia extrema de algunos manifestantes". Frente al Gobierno, PSOE e IU han denunciado acciones "represivas", "desproporcionadas" e incluso "excesivas". La protesta, bautizada 25-S Rodea el Congreso y que mantuvo todo el día blindado el edificio con 1.400 antidisturbios, dejó 35 detenidos y 64 heridos, según el último balance de la Jefatura Superior y Emergencias Madrid. De los heridos, 27 son agentes.

La protesta, que congregó a un público variopinto hastiado por los recortes y la crisis, comenzó por la mañana con varias concentraciones y asambleas. Por la tarde salieron dos marchas autorizadas hacia el Congreso que congregaron a miles de personas —6.000, según la Delegación—, muchas llegadas en autobuses de otras comunidades. Aunque los convocantes insistieron en el carácter pacífico de la protesta, la tensión entre asistentes y policías fue subiendo y acabó con varias cargas policiales con pelotas goma en la zona de la plaza de Neptuno, que hoy son imagen de portada en medio mundo. La primera carga fue sobre las siete de la tarde y a última hora, los palos y golpes llegaron hasta los andenes de Atocha.

"Respaldo absolutamente. Quiero además felicitar a la Policía Nacional porque ayer demostraron su profesionalidad en circunstancias muy difíciles", ha declarado Cifuentes en una entrevista en RNE a primera hora de la mañana. Según la delegada, la policía "recibió un ataque desproporcionado" con lanzamiento de "piedras, tornillos, botellas" y otros objetos. Cifuentes, que ayer comparó la convocatoria con el golpe de Estado del 23-F al igual que María Dolores de Cospedal, ha culpado de los incidentes a "radicales y antisistema" y ha lamentado que concluyera así una manifestación que era "pacífica" hasta que estos grupos entraron en acción.

En declaraciones posteriores en la Asamblea de Madrid, informa Pilar Álvarez, Cifuentes ha asegurado que se recogieron más de 260 kilos de piedras y 4.000 latas de cerveza en las inmediaciones del Congreso y que se distribuyeron manuales "de cómo actuar para provocar a la policía" días antes de la manifestación, para que "determinadas personas que provocan incidentes aparezcan como víctimas". Ha insistido en su respaldo a la Policía, ha asegurado que actuaron "repeliendo agresiones" y que, sin su intervención, el Congreso habría sido ocupado.

"Desmiento que hubiera brutalidad policial", ha subrayado la delegada del Gobierno, que esperará a leer los informes policiales antes de plantearse si abre una investigación. La delegada ha lamentado que se produjeran heridos "pero eso no cambia la valoración de que la actuación policial fue correcta y proporcionada a la situación". Los convocantes del 25-S, que esta mañana han calificado de "éxito" la movilización de ayer y han anunciado nuevas movilizaciones, llamaron anoche a regresar hoy a las siete de la tarde a Neptuno. La delegada del Gobierno ha hecho un "llamamiento a la tranquilidad" ante esta nueva convocatoria y ha recordado que no está autorizada, por lo que ha advertido de que "se aplicará la ley con todas sus consecuencias".

En los pasillos del Congreso, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha respaldado también la actuación policial y ha calificado de "violencia extrema" la actitud de "algunos manifestantes". A su juicio, la Policía actuó "magníficamente" y "cumplió con su deber" ante "algunos manifestantes que usaron demasiada violencia". Fernández ha añadido que la Policía "cumplió la ley en unas circunstancias especialmente complejas" y ha justificado las cargas porque la policía "cuando carga es porque se ve obligada a hacerlo". "Felicito a la policía, que actuó extraordinariamente bien y gracias a ella esa intención manifiestamente inconstitucional e ilegal de ocupar el Congreso y coaccionar a los diputados cuando están reunidos en sesión no se pudo llevar a cabo", ha sentenciado.

Las manifestaciones frente al Congreso están prohibidas cuando hay actividad parlamentaria y ayer había pleno, lo que llevó al Gobierno a considerarlas ilegales y hasta de golpistas, aunque cinco concentraciones y marchas del 25-S estaban autorizadas. El Código Penal tipifica las protestas ante la Cámara Baja y las castiga con cárcel si alteran “el normal funcionamiento” del hemiciclo. El objeto de la acción era manifestar a los políticos el hastío de los ciudadanos e iniciar “un proceso constituyente”, según los organizadores.
Rubalcaba acusa a Rajoy: “El país se le está yendo de las manos”
Los incidentes ocurridos durante la manifestación de ayer han provocado numerosas reacciones entre los partidos políticos. El más duro ha sido el líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que al presidente Mariano Rajoy "se le está yendo el país de las manos" y que "el Gobierno ha huido del Congreso". En una comparecencia en la Cámara baja, Rubalcaba ha señalado que "tras la manifestación de ayer, los políticos se equivocarían si solo hablaran del orden público. Y ha zanjado: "Hay un gran malestar social de fondo". En su opinión, es el momento de que el Gobierno dé respuesta "a la fractura social, a la territorial y a la política".

Los socialistas e IU se han mostrado durante toda la mañana tajantes en sus críticas ante lo que consideran una actuación policial "desproporcionada" y "represiva". Desde el Gobierno y el PP se defiende la acción de los agentes contra la excesiva violencia de algunos manifestantes.

El secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Eduardo Madina, ha asegurado que fue "desproporcionada" la actuación de las Fuerzas de Seguridad contra los manifestantes "en algunos momentos", e incluso "excesivas" si se comparan con el pasado. Madina ha lamentado la gestión de las protestas y ha asegurado en los pasillos del Congreso que "al Gobierno el país se le está yendo de las manos y la contención de la manifestación también se le fue de las manos", por lo que ha pedido explicaciones.

Los diputados de IU han comparecido para denunciar actuación "desproporcionada" y "represiva" de la Policía. Cayo Lara ha pedido una investigación porque, según ha dicho, en las imágenes se ven agentes de paisano encapuchados y sospecha que podrían haber sido los que provocaron los incidentes para deslegitimar la protesta. Su compañero en el Congreso Alberto Garzón ha dicho en ABC Punto Radio que hubo una violencia descontrolada por parte de los policías que, además, increparon sin saberlo a cargos públicos de su partido.

Más allá ha ido Gaspar Llamazares, también diputado de IU, que ha pedido la dimisión o el cese "inmediato" de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, porque a su juicio, convirtió ayer "una movilización social democrática en una estrategia de antiinsurgencia antidemocrática".

Tanto la citada Cifuentes como el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, han respaldado la actuación policial, que consideran proporcionada para reprimir la excesiva violencia de algunos manifestantes. El Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en el cuerpo, ha considerado la intervención "plenamente justificada".

En la Asamblea de Madrid también ha habido numerosas referencias a la protesta. Para Ignacio González, que participa en el debate de su investidura para la Presidencia de Madrid, los incidentes "se apartan de la legalidad" y ha discrepado de quienes piensan que la manifestación representaba el malestar de muchos ciudadanos: "Respeto el derecho de manifestación, pero en los términos de la ley vigente", ha señalado González, rechazando que pueda propiciarse "un intento de subversión del orden constitucional".

Luis de Velasco, portavoz de UPyD en la Asamblea, ha declinado valorar lo que ocurrió en la protesta de ayer y ha agregado que le preocupa más "lo que ocurrió dentro del Congreso", donde se rechazaron tres iniciativas de UPyD. Su homólogo en Izquierda Unida en Madrid, Gregorio Gordo, ha acusado al PP y a la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, de haber provocado una "escalada de tensión" que ha finalizado con los incidentes entre policía y manifestantes de ayer.

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha considerado que "muy pocos hacen daño a muchos, muy pocos manifestantes, que están sin duda en su derecho, están haciendo daño al conjunto de los españoles en un momento de especial gravedad", lamentando que "hoy todos los periódicos internacionales abren "con la violencia que ayer hubo en las calles de Madrid".

26/09/12. Con información de El País, España


GB

EL GENERAL PERON DIJO.




En la proclamación de su candidatura.
12 de febrero de 1946.

Justicia social.

    “Cuando medito sobre la significación de nuestro moviendo, me duelen las desviaciones en que incurren nuestros adversarios.
Estos vociferadores de la libertad quieren disimular, alucinando con el brillo de esta palabra, el fondo esencial del drama que vive el pueblo argentino. Porque la verdad verdadera es esta: en nuestra patria no se debate un problema entre la "libertad" o " tiranía", entre Rosas y Urquiza, entre "democracia" y " totalitarismo". Lo que en el fondo del drama argentino se debate es, simplemente un partido de campeonato entra ala "justicia social" y la "injusticia social".
Quiero dejar de lado todo lo negativo, lo interesado, lo mezquino, para dirigirme a los hombres de buena voluntad que aun no han comprendido la esencia de la revolución social, cuyas serenas paginas se están escribiendo en el Libro de La Historia Argentina, y decirles:

"Hermanos, con pensamiento criollo, sentimiento criollo y valor criollo, estamos abriendo el surco y sembrando la semilla de una patria, que no admita regateos de su soberanía, y de unos ciudadanos libres que no solo lo sean políticamente sino que tampoco vivan esclavizados por el patrón. Síguenos, tu causa es nuestra causa; nuestro objetivo se confunde con tu propia aspiración, pues solo queremos que nuestra Patria sea socialmente y políticamente soberana."


Justicia Social,  Rol del Estado, la clase trabajadora.,

    “Tachar de totalitarios a los obreros argentinos es algo que sale de lo absurdo para caer en lo grotesco. Precisamente han sido las organizaciones obreras que me apoyan las que durante los últimos años han batallado en defensa de los pueblos oprimidos contra los regimenes opresores, mientras que eran(aquí como en todas partes del mundo, sin excluir los países que han hecho la guerra, salvo Rusia)la aristrocacia, la plutocracia, la alta burguesía, el capitalismo, en fin, y sus secuaces, quienes adoraban a las dictaduras y repelían a las democracias, seguían esta conducta cuando pensaban que las dictaduras defendían sus intereses y la democracias los perjudicaban, por no ser muro suficiente de contención frente a los avances del comunismo.

    Si mis palabras requiriesen una prueba, podría ofrecerla bien concluyente en las colecciones de los diarios de la oligarquía, que ahora se estremecen ante cualquier presunto atentado a las esencias democráticas y liberales, pero que tuvieron muy distinta actitud cuando el problema se planteaba en otros pueblos. Y si la prueba no fuese todavía categórica, remitiría en el caso al examen de la actuación de los partidos políticos que han gobernado en los últimos tiempos, y cuyos prohombres, actuando de vestales un tanto caducas y en mucho recompuestas, quieren ahora compatibilizar sus alardes democráticos, puramente retóricos, con la realidad de sus tradicionales fraudes electorales, de sus constantes intervenciones a los gobiernos de las provincias, con el abuso del poder en favor de los oligarcas y en contra de los desheredados.
 
    Pero si, como ha sucedido en la Argentina y en virtud de mi campaña, el elemento trabajador, el obrero, el verdadero siervo de la gleba, el esclavizado peón del surco norteño, alentados por la esperanza de una vida menos dura y de un porvenir mas risueño para sus compañero y para sus hijos, sacuden de sumisión ancestral, reclaman como hombres la milésima parte de las mejoras a que tiene derecho, ponen en peligro la pacifica y tradicional digestión de los poderosos y quieren manifestar a su fuerza y su voluntad en unas elecciones, entonces la democracia, aquella democracia capitalista, se tiene estremecida en sus cimientos y nos lanza la imputación del totalitarismo. De este modo, llegaríamos a la conclusión de que el futuro Congreso representara un régimen democrático si triunfan los privilegios de una clase hasta ahora dominante, y que representara un régimen dictatorial si, como estoy seguro, triunfan en las elecciones las masas de trabajadores que me acompañan por todo el país.
    Más no importa los calificativos. Nosotros representamos la autentica democracia, la que se asienta sobre la voluntad de la mayoría y sobre el derecho de todas las familias a una vida decorosa, la que tiene a evitar el espectáculo de al miseria en medio de la abundancia, la que tiene impedir que millones de seres parezcan de hambre mientras centenares de hombres derrochan estupidamente su plata. Si esto es demagogia, sintámonos orgullosos de ser demagogos y arrojándoles al rostro la condenación de su hipocresía, de su egoísmo de su falta de sentido humano y de afán lucrativo que van desangrando la vida de la Nación. ¡Basta ya de falsos demócratas que utilizan una idea grande para servir a su codicia! ¡Basta ya de exaltados constitucionalistas que solo aman la Constitución en cuanto los ponga a cubierto de las reivindicaciones proletarias! ¡Basta ya de patriotas que no tengan reparo en utilizar el pabellón nacional para cubrir averiadas mercancías, pero se escandalizan cuando lo ven unido a un símbolo del trabajo honrado!

     Nuestra trayectoria en el terreno social es tan clara como en el político. Desde que a mi iniciativa se creo la Secretaria de Trabajo y Prevención, no he estado preocupado por otra cosa que por mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la población asalariada.
Se acabaron las negativas de los patrones a concurrir a los tramites conciliatorios promovidos por los obreros, se terminaron las infracciones impunes a las leyes del trabajo; se puso fin a la amistosa mediación de políticos, de grandes señores, de poderosos industriales, para lograr que la razón del obrero fuese atropellada.

    La Secretaria de Trabajo hizo justicia estricta, y si en muchas ocasiones se inclino hacia los trabajadores, lo hizo porque era la parte más débil en los conflictos. Esta posición espiritual de la autoridad es lo que no han tolerado los elementos desplazados de la hegemonía que venían ejerciendo, y aquí esta la calve de su posición al organismo creado. A eso es a lo que llaman demagogia. Que el empleador burle al empleado representa para punto......
El Estado puede orientar el ordenamiento social y económico sin que por ello intervenga para nada en la acción individual que corresponde al industrial, al comerciante, al consumidor. Estos, conservando toda la libertad de acción que los códigos fundamentales les otorguen, pueden ajustar sus realizaciones a los grandes planes que trace el Estado para lograr los objetivos políticos, económicos y sociales de la Nación. Por esto afirmo que el Estado tiene el deber de estimular la producción; pero debe hacerlo con tal tacto que logre a la vez el adecuado equilibrio entre las diversas fuerzas productivas.

     Pero aun hay otro motivo que obliga al Estado argentino a regular ciertos aspectos de la economía: los compromisos internacionales que tiene contraídos lo obligan a orientar las directivas económicas supranacionales sin perder de vista la corporación entre todos los países. Y si esta cooperación ha de ser eficaz y ha de basarse en ciertas reglas de general aplicación entre Estados, no veo en que forma la economía interna de cada país haya de quedar a merced del capricho de unos cuantos oligarcas manejadores de las finanzas, acostumbrarse a hacer trabajar siempre a los demás en su provecho.

     Al Estado rejuvenecido por le aporte de sangre trabajadora que nuestro movimiento inyectara en todo el sistema circulatorio, corresponderá la misión de regular el progreso económico nacional sin olvidar el cumplimiento de los compromisos que la Nación contraiga o haya contraído con otros países.
Por esto, en los postulados éticos que presiden la acción de nuestra política, junto a la elevación de la cultura del obrero y a la dignificacion del trabajo, incluimos la humanización del capital. Solamente llevando a acabo estos postulados lograremos la desaparición de las discordias y violencias entre patronos y trabajadores. Para ello no existe otro remedio que implantar una inquebrantable justicia distributiva.

     En el nuevo mundo que surge en el horizonte no debe ser posible el estado de necesidad que agobia todavía a muchísimos trabajadores en medio de un estado de abundancia general. Debe impedirse que el trabajador llegue al estado de necesidad, porque sepan bien los que no quieren saber, o fingen no saber, que el estado de necesidad esta al borde del estado de peligrosidad, porque nada hace saltar tan fácilmente los diques de la paciencia y de la resignación como el convencimiento de que la injusticia es tolerada por los poderes del Estado, porque, precisamente, ellos son los que tienen la obligación de evitar que se produzcan las injusticias.

    Es, pues, el elemento humano actual y futuro el factor que ha de requerir la preocupación fundamental del Estado. Innecesario es decir que el abarca la elevación del nivel de vida hacia el estándar compatible con la dignidad del hombre y el mejoramiento económico general; la propulsión de organizaciones mutualistas y cooperativas; el incremento de la formación técnica y capacitación profesional; la construcción de casas baratas y económicas para obreros y empleados; los prestamos para construcción y renovación del hogar de la clase media, pequeños propietarios, rentistas y jubilados modestos; el estimulo, fomento y desarrollo del vasto plan de seguridad social y el mejoramiento de las condiciones generales de trabajo. No puede hablarse de emprender la industrialización del país sin consignar bien claramente que el trabajador ha de estar protegido antes que la maquina o la tarifa aduanera.
     En definitiva, la Argentina no puede estancarse en el ritmo somnoliento a que la condenaron cuantos se lanzaron a vivir a sus cotillas; tiene que recobrar el pulso firme de una juventud sana y de una sangre limpia. Para eso necesita la aportación de esta sangre juvenil de la clase obrera; no puede seguir con las corrientes sanguíneas de múltiples generaciones de gente caduca, porque llegaríamos a las nefastas consecuencias de las viejas dinastías, que habían muerto físicamente antes de que los pueblos las echaran, cansados de aguantarlas.”



“El hombre para la concepción de los fenómenos exteriores y de los fenómenos espirituales internos, debe distinguir tres operaciones fundamentales que la inteligencia humana debe poner en movimiento: una síntesis, que representa la premisa; un análisis, que profundiza y agudiza el estudio, y luego nuevamente , la síntesis, que es la verdadera conclusión de ese estudio, para que el hombre pueda retener siquiera sea lo fundamental, porque el hombre sabe tanto como recuerda.”

GB